Del árbol a la mesa, pasando por internet
La venta de alimentos sin intermediarios prolifera. En España en beneficio de nuestra salud y de nuestro bolsillo. El productor amplía su margen de beneficios y el consumidor recibe en casa un producto más fresco. Por Rafael Carrasco
Algo está pasando en el comercio de alimentos. Los precios abusivamente bajos que pagan a los agricultores las grandes cadenas de distribución, unido al paradójico encarecimiento de muchos alimentos básicos, están propiciando una sorprendente novedad: la eclosión de los circuitos alimentarios que ponen en contacto directo a productor y consumidor, como hace un siglo, pero utilizando la tecnología más moderna. Son los denominados “canales cortos de comercialización”, una auténtica revolución que intenta salvar al campo español y, de paso, mejorar nuestra salud y la de nuestra economía.
Las mejores naranjas de Valencia se venden hoy en internet. Esta afirmación, que en un principio puede parecer un eslogan publicitario, se aleja poco de la realidad. Los citricultores levantinos, que viven desde 2005 una terrible rebaja de precios, han tenido que buscar a marchas forzadas soluciones alternativas para sobrevivir. Y algunos, que apenas sabían nada de ordenadores, las han encontrado, nada menos, que en la venta directa a través de internet. Éste es uno de esos canales cortos de comercialización, llamados así no por la poca distancia, sino por la ausencia de intermediarios. Van desde la venta en fincas productoras al suministro a tiendas especializadas, cooperativas de consumidores, mercadillos y restaurantes, pasando, cómo no, por la venta en la red.
“Soy un agricultor valenciano que ha decidido emprender un nuevo método de distribución de las naranjas que cultiva”, explica en un peculiar folleto Luis Serra, el propietario de la finca L’Hort de Montanya, en Corbera (Valencia). “Hasta ahora, siempre he vendido mis naranjas a un comerciante de fruta, encargándose éste de ponerlas en el mercado. Mi objetivo es hacerle llegar a su casa las naranjas recién recogidas y maduradas en el árbol, por lo que le llegarán naturales al 100%.” ¿Y esto qué significa para usted? Pues aparte de una forma nueva de comprar, poca o ninguna química y un fruto madurado de manera totalmente natural con mejor olor, mejor sabor y mayor número de propiedades nutritivas.
Cómo buscar en la red
Para el consumidor, el sistema es bastante simple. Si teclea en cualquier buscador, por ejemplo, “naranjas a domicilio”, le aparecerá una amplia lista con los cultivadores que se han subido al carro de internet para su beneficio y el nuestro. Se elige uno y, una vez vista la oferta de cada momento que, por cierto, va siguiendo fielmente las temporadas de cada fruta, puede hacer su encargo por teléfono o a través de la misma página web. El pedido mínimo suele ser de 10 o 15 kilos, dependiendo de los vendedores, lo que hasta ahora ha limitado esta venta a familias numerosas y a grupos concertados de familias, así como a restaurantes, colegios y otros grandes consumidores.
El precio final de unas naranjas ecológicas o casi ecológicas, recién recolectadas en la mejor huerta cítrica del mundo y puestas en su domicilio viene a ser parecido al de cualquier establecimiento: 1,45 euros de media en toda España a finales de diciembre, según las cifras oficiales del Ministerio de Agricultura, y de 1,73 a 2 euros entre los distintos productores que venden directamente al consumidor a través de internet. Y eso que el porte por mensajería urgente y a cualquier punto de la España peninsular cuesta entre 9 y 20 euros.
De la calidad de los cibercítricos da idea la clientela de Naranjas Lola, uno de los pioneros del sector: 1.500 clientes particulares por toda España y 400 restaurantes que incluyen a Martín Berasategui, Mugaritz, Viridiana, El Bulli o Can Roca.
Para el productor, el sistema es más complejo, ya que ahora tiene que ocuparse de nuevas tareas, pero los márgenes de beneficio son mucho mayores y le permiten sobrevivir con cierta holgura. En la segunda quincena de diciembre, por ejemplo, en plena inflación navideña, el Observatorio de Precios de los Alimentos del Ministerio de Agricultura anotaba un precio medio en origen para las naranjas de 0,18 euros por kilo, mientras que, con esta forma de venta, el precio que cobra el productor superaba con creces el euro. El sistema, además, ha permitido algo no traducible a cifras pero igualmente importante para el horticultor: recuperar una autoestima muy castigada por una crisis que ha llevado a muchos a tener que recolectar buena parte de su producción, no para ser vendida, sino simplemente para que el fruto podrido no perjudique al árbol o al suelo.
Los ‘ciberproductos’ más vendidos
El éxito de los cibernaranjeros está animando a otros muchos explotadores a vender de esta nueva manera y ya puede comprarse en la red fruta de temporada, todo tipo de verduras, quesos, mermeladas, aceites, vinagres, pasta, embutidos, yogures, legumbres, conservas, zumos, frutos secos, vinos… Algunas webs, como directodelcampo.com, incluso reúnen a muchas de estas granjas y enlazan con la página de cada una para facilitar la tarea.
Una de las últimas en unirse a esa web canalizadora es www.3pfruits.com, una explotación ciberagraria ubicada en Térmens (Lleida) que comercializa muchos alimentos de temporada de producción propia. “Estas peras, hoy están aquí, en el árbol –explica Ramón Barios, promotor de la web– y mañana por la mañana estarán en Madrid. Más directo y más fresco es imposible. Creo que nuestra apuesta por internet funciona porque vendemos una gran variedad de frutas y verduras y no hay que pedir mucha cantidad de una sola cosa, aunque un pedido grande siempre abarata el porte.”
Andrés Lizcano, director de Comunicación de Finca Los Nevados, una bodega de Tomelloso (Ciudad Real) que elabora blancos y tintos de calidad, destaca asimismo las ventajas del comercio directo. “Vendemos a través de los distribuidores habituales, pero también en la propia bodega y, en breve, en la tienda virtual, a través de nuestra propia página web. Vendiendo directamente al cliente, podemos darle datos directos de cómo se elabora nuestro vino, por ejemplo, y, por otro lado, al no haber intermediarios, el margen comercial para nosotros es mayor y al cliente le sale más económica la compra.” Así, una caja de seis botellas resulta más barata, aunque el coste de envío dentro de la Península sea de unos 12 euros, y aún lo es más si se compra en la misma finca. Es una práctica que permiten hoy la mayoría de los productores vinícolas y por lo que merece la pena hacer alguna escapada enológica cuando viajamos por nuestro país. En realidad, lo que han hecho muchas bodegas españolas no es más que seguir el exitoso ejemplo de Francia e Italia, que fomentan la venta en la propia finca con degustaciones y visitas guiadas por los viñedos.
“Muchas veces pensamos que la comida es cada vez más insípida y aún así la compramos porque parece que es algo sin remedio, pero la gente tiene que saber que hay alternativas más saludables si se está dispuesto a cambiar. En internet y en otros canales sin intermediarios puedes comprar casi de todo, la comida es mucho más fresca y, encima, te lo traen a casa. ” Así se expresa Raquel Mesa, clienta de lahuertuca.com, un consorcio de horticultores ubicado en Santa Cruz de Bezana (Cantabria).
Con no poco ingenio, lamejorfruta.com, un consorcio frutero que reparte sus fincas entre Alicante, Murcia y Almería, concluye así las razones para comprar sus productos: “la mejor cámara de almacenaje es el árbol”.
Organizar compras en grupo
Felipe Medina es uno de los muchos consumidores satisfechos de estos sistemas alternativos de compra, aunque su caso es especial. Técnico del sindicato agrario COAG, la organización que más está trabajando para desarrollar este tipo de iniciativas de comercialización directa, es el organizador oficioso del pequeño grupo de compra que cada cierto tiempo se forma en las oficinas del sindicato, en Madrid, muchas veces por iniciativa de los propios productores. “Aquí lo tenemos fácil, lo que hacemos es comprar a nuestros productores. Hemos probado con un elaborador de quesos ecológicos de Salamanca, con otro de miel y con cítricos y la verdad es que cualquier cosa que encargues está buenísima. Aunque cueste más caro, lo que muchas veces no ocurre, merece la pena pagar medio euro más.” ¿Y cómo funciona? “Se manda un mail a los compañeros diciendo, por ejemplo, hay miel, cuesta esto y la hay de estos dos tipos. Luego, se juntan todos los pedidos, alguien llama al productor, hace el pedido y en uno o dos días nos lo traen por mensajería”. Así de simple.
Canales alternativos en alza
Todo esto de la compra directa puede parecer una buena idea, una curiosidad que mostrar al final de los telediarios, pero es mucho más que eso. Los canales alternativos de distribución alimentaria, como mercadillos, tiendas de gasolineras o internet, suponen ya el 10% de la venta de alimentos en nuestro país según el estudio Canales alternativos en la distribución alimentaria del Ministerio de Agricultura. En él se muestra un crecimiento notable de estos canales en los últimos años –algunos directos y otros no, como las tiendas de gasolinera o los herbolarios– y augura que seguirán creciendo en el futuro próximo, especialmente la comercialización sin intermediarios a través de internet. Esto se debe, sobre todo, al elevado grado de satisfacción que han demostrado los consumidores y a la difusión boca a oreja que están recibiendo cibercomercios como el de los cítricos, que son los más conocidos en este área.
El auge de la venta directa tiene que ver con el interés del consumidor por comprar de otra manera y mejor calidad, pero, sobre todo, es consecuencia del esfuerzo de las administraciones autonómicas (especialmente en Andalucía, Murcia, Extremadura, Navarra y País Vasco), los sindicatos agrarios y otras entidades por buscar soluciones urgentes a la falta de rentabilidad de la actividad agroganadera en España. Además, es una forma de poner freno al alarmante abandono del campo, que hoy, según la Encuesta de Población Activa, apenas da trabajo a 893.000 personas, el 4,5% del empleo total.
un reactivador de la economía agraria Las cadenas cortas de comercialización son una de las formas más importantes de desarrollo del campo, generan más empleo que cualquier otra actividad rural, aportan más ingresos que la mayoría de actividades y, lo que es fundamental, producen más valor añadido neto para el agricultor o ganadero. Eso es lo que ha desvelado la Encuesta Fair –un estudio sobre la agricultura ecológica en España y otros cinco países comunitarios financiado por la Comisión Europea–, en el que se señala, entre otras cosas que, en Italia, el 34,6% de las explotaciones alimentarias funcionan total o parcialmente en canales cortos, lo que tiene mucho que ver con la buena salud del agro transalpino. En nuestro país, según esa misma encuesta, la situación es bastante distinta, ya que la venta de alimentos con pocos o ningún intermediario no supera el 7,4% del total, pero las ayudas que están poniendo en marcha las comunidades autónomas para apoyar a estas redes podrían elevar los porcentajes, según estimaciones del sector, hasta el 25% antes de acabar la década.
Particularmente interesante es una iniciativa de los sindicatos COAG y EHNE denominada Red ARCO (Agricultura de Responsabilidad Compartida) para coordinar un gran número de grupos de venta directa, tanto presencial como a distancia, y, siempre, con un único intermediario (que la red denomina “aliado necesario”) público o sin afán de lucro. En estos momentos se están poniendo en marcha grupos ARCO en todo el país, aunque las comunidades más avanzadas en esto son Murcia, Andalucía, Galicia, País Vasco y Aragón. Uno de los que ya están funcionando es el promovido en la región de Murcia por ECOMUR, la Asociación de Productores, Elaboradores y Consumidores de Productos Ecológicos y/o Locales de Calidad. El comercio directo funciona, bien a través de la red (en la dirección de la propia asociación: www.ecomur.org) o, para los que prefieren ver el género antes de decidir, el primer domingo de cada mes, en el mercado al aire libre de El Zacatín, en Bullas, un pueblo del interior de Murcia. En este mercado, apoyado por las autoridades municipales y regionales, todo el mundo puede adquirir una gran variedad de productos locales, tanto alimentarios como artesanos, pues se venden desde fruta o vino hasta hierro forjado, pasando por la cerámica o el encaje de bolillos.
“Yo soy productor de morcones, longanizas, jamón, lomo y demás a partir de chato murciano, una raza de cerdo autóctona en peligro de extinción, pero muy buena para elaborar embutidos porque tiene un porcentaje mayor de grasa saludable”, explica Salvador Sánchez Espín, propietario de la empresa de embutidos local Once Arrobas. “Vendiendo en mercados como el de El Zacatín –continúa–, donde estamos desde que abrimos nuestra empresa, en 2003, el margen de beneficio es mayor, claro, pero, sobre todo, es un sitio donde promocionar nuestros productos con un coste casi nulo: se le da a probar a la gente, algunos lo compran y otros nos van conociendo. ” El éxito de este mercado y de la red ARCO, no sólo a la hora de vender los productos sino, también, de atraer turistas a esta localidad del interior murciano, está siendo estudiada en otras muchas comarcas rurales necesitadas de revitalizar su economía.
URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=1024













Hola a todos me entusiasma esta idea y me gustaría aportar algo sobre este tema ya que lehe estado dando vueltas por mi cuenta sin saber que ya existía todo esto.
Lo que veo está por realizar y no me parece demasiado caro de realizar para los agricultores si se organizan bien.
Ahí va la Idea:
En primer lugar creo que sería interesante que crearan centros de distribución comunes a todos ellos organizados por proximidad y no por sector. por
ejemplo,por Ayuntamientos y de ser muy pequeños por varios ayuntamientos etc…Idea a pulir.
De este modo en el momento que se concentren diariamente o al principio cada tres días avisando al consumidor no creo que tengamos problema si eso redunda en el precio en esperar dos o tres días.
De este modo al concentrar los envíos,no tendrán que viajar 20 furgonetas con el coste que esto supone al medioambiente y a nuestros bolsillos. Podrá viajar un camión que deje los pedidos en una central de reparto por Ejemplo en Galicia y de ahí pasar a distribuir a Ayuntamientos.
Si consiguen esto los costes si serán definitivamente más bajos, el Agricultor Productor podrá cobrar más de lo cobra actualmente con este sistema de “canal corto” y a los consumidores nos podrá salir más barato que en el comercio tradicional.
Bien dicho esto quedarían sin empleo gente que se dedica a la distribución.
Propongo para ellos lo siguiente. Ya que en el campo de este modo que les planteo si será rentable trabajar, pués eso el que quiera trabajar a las tierras a producir que ahi mucha tierra valdía y al que la tiene valdía, obligación de alquilarla a precios concertados.
Ahi mucho por hacer pero creo qu si se organizan bien, con la ayuda de Internet y la honradez
del productor a la hora de ofrecernos productos realmente de mejor calidad, conseguiremos que todos vivamos mejor y de nuestro trabajo. Que distribuir es trabajo pero lo que hacen los que producen el bien no tiene precio.
Mucha suerte a todos.
Hay dos factores base en ese asunto. Uno es el fator calidad el cual es indiscutiblemente mas sabroso y sano en las webs que en tiendas o grandes superficies. La diferencia del porque esto es asi es porque la fruta en supermercado vete a saber de donde viene, la cogieron verde del arbol y ha madurado y colorado artificialmente en cámaras, por eso alimenta y sabe a nada.
Las webs te lo ofrecen del arbol una vez ya en su punto de maduración con todos los beneficios que ello aporta ya no solo al paladar, sino también a la salud. Absolutamente nada que ver un producto con otro.
Igualmente nada tiene que ver los precios, porque sencillamente no es el mismo producto. Fijaros en origen de los alimentos y empezar a calcular cuando fué recolectado ese alimento y desde donde ha tenido que viajar.
¿A vosotros no os da que pensar que un producto que viaja, va de mano en mano a través de todos los intermendiarios hasta llegar a nuestra casa sea bastante mas económico que algo que va del arbol a la mesa? A mi si, al igual que la leche que es otro caso demencial de como es posible que salga a esos precios al mercado. Es realmente imposible de entender
No es en absoluto lógico que el agricultor infle los precios cuando lo que eta intentando es sobrevivir para cuadrar costes, por tanto si uno no lo infla es que el otro lo abarata. Lo abarata a base de que??? eso es lo que hay que preguntarse y si la respuesta te da lo mismo, vulve al supermercado.
A mi lo único que me hace responderme a esas cosas es temblar
Yo sólo se que este invierno hemos comprado las naranjas directamente al agricultor y ni punto de comparación, ni las que vende el Corte Inglés que es de lo mejorcito segun dicen.
Efectivamente, las naranjas compradas directamente al agricultor son mas caras, pero merece la pena sólo por tomar una fruta que sabe a lo que tiene que saber, además se que son naranjas de Valencia directas del arbol, sin manosear, sin cámaras, vamos naranjas para chuparse los dedos, nunca había comido tantas naranjas como este invierno y ni un sólo resfriado, beneficio para mi familia y beneficio para nuestra agricultura.
A mi modo de entenderlo esto de “eliminar intermediarios”, es una campaña como cualquiera que se ha montado. Los intermediarios, sean vias aleatorias al agricultor, o esten controladas por éste, han de existir. ?Quienes son realmente los intermediarios? Son, los que acercan el producto a nuestras mesas. Es el transportista, es el mayorista, son los empleados que trabajan para los mayoristas, agricultores o transportistas, son los supermercados, grandes o pequeños , los tenderos o los vendedores en los mercados. Están en cualquier sector de la cadena distribuidora y si hay que eliminarlos, eliminamos muchos puestos de trabajo y ofrecemos a la vez, el monopolio de ésta al agricultor. Los precios no descienden, por comprar directamente al agricultor o hacerlo tradicionalmente, solo se reparten los beneficios de manera distinta. No olvidemos que esto ocurre en cualquier sector. Por ejemplo, si en vez de concedernos una hipoteca el banco. lo hiciera quien nos vende la vivienda, tambien eliminariamos a intermediarios. O si en vez de pagar los impuestos de la basura, al ayuntamiento, los pagáramos a la empresa transportista de basuras. Estamos rodeados de intermediarios, somos, seguramente, todos intermediarios.
Estoy de acuerdo en la venta por internet, la calidad de los productos, etc, pero como a la mayoría, se nos hacen bastante más caros que ir al Alcampo, Eroski, Carrefour……… Si, efectivamente están mejor, pero la gran diferencia de precio que hay, en estos momentos que miras hasta el último céntimo para llegar a fin de mes te tira para atrás y no compras, prefieres comprar en el super. Si efectivamente hay tanta diferencia de precio entre lo que le pagan al agricultor, y el precio final que nos llega a nostros en el super, ¿porque no lo venden al mismo precio? todos saldríamos ganando, porque si hay tanta diferencia pueden asumir los portes y aún así saldrían ganando.
tambien tengo que decir que por ejemplo en todas las paginas que se muestran en este articulo todos los precios son mas caros que en las mismas tiendas. que explicacion se puede dar a esto?
Aquí el principal problema no es el precio, el principal problema es comprar fruta envuelta en plástico que ha viajado 5000Km en barco y encima más barata de la que se produce aquí. Es casi delictivo. Hay que consumir menos, de nuestra huerta y de calidad.
Gracias por vuestro artículos!
Jose.
creo que cada región debiera de crearse su pagina web de productos de la huerta para realizar la distribucion dentro de sus regiones con el fin de abaratar costes y salir beneficiados todos.
En origen es una buena idea que beneficia al agricultor potenciando así el cultivo de los campos y que para que tenga exito debe igualmente beneficiar al consumidor de una manera general, esto es, no sólo desde el punto de vista de la calidad sino también económico, ya que esta sería la forma de abarca un mercado más amplio. Este tipo de iniciativa terminan cayendo siempre en el mismo error, se convierten en productos que predican la calidad y terminan olvidando el concepto ” asequible”.
Soy una persona abierta a cualquier iniciativa que sea buena para cualquier persona y le ayude en su desarrollo personal, laboral o de cualquier otra índole pero una vez leído este artículo, me he permitido comparar algunos precios entre distintas empresas que venden fruta online y una gran superficie, y para no aburrir a nadie he elegido cuatro productos: manzana golden, pera conferencia, naranja de mesa y limones y esta ha sido mi sorpresa:
Manzana golden: el precio varía desde 1,80€/kg de la gran superficie a 2,80€/kg de una de las webs consultadas.
Pera Conferencia: entre 1,45€/kg de la gran superficie a 2,80€/kg de una de las webs.
Naranjas de mesa: entre 0,99€/kg de la gran superficie a 2,30€/kg de una de las webs.
Limones: entre 1,90€/kg de la gran superficie a 3€/kg de una de las webs.
No he encontrado ninguna web que sea mas económica que una gran superficie y que quede claro que esto no es una defensa de las mismas e insisto, me parece bien cualquier iniciativa pero, ¿Esto es para que el margen de beneficios lo cobre el agricultor en lugar del intermediario? ¿Y quién vela por los intereses del consumidor final?
Puedo entender que me lo quieran vender como alimentos sanos y saludables y que en una gran superficie el producto no está recién cosechado pero no veo el ahorro para el consumidor. La cuestión es que, de una manera o de otra, el margen hay que pagarlo ya sea a un intermediario o al agricultor. Entiendo que las grandes superficies pueden hacer la guerra sucia ante estas iniciativas pero esa guerra no es la mia, mi guerra es que en la situación actual quiero comer peras, manzanas, limones y naranjas de buena calidad y a buen precio pero o renuncio a lo uno o a lo otro.
Yo creo que no hay que subir tanto el precio. Si quedamos que en origen el precio que recibe un agricultor es de 0,18 céntimos, éste es barato, pero si lo subimos a Euro más los portes ya sale caro. Por lo tanto habrá que ajustar los precios para que al consumidor no le salga más caro que en el comercio.
Hola me llamo Antonio , vivo y trabajo en Valladolid de administrativo y no tengo ni idea del mundo agrícola. Desde hace ya un tiempo, desde que se veian en los medios de comunicación noticias referentes a los bajos precios que soportaban los agricultores frente al precio final de los productos que en proporción son desorbitados; me he preguntado una y mil veces porqué los agricultores en señal de protesta regalan o en el peor de los casos tiran sus productos por el suelo ¿no sería interesante que en cada provincia hubiera un gremio, cooperativa, llamese como sea, en el que los agricultores se concentraran unidos para vender sus productos al público en general? Creo que ganariamos todos, el agricultor cobraría un precio más razonable para ellos, y los consumidores pagarian menos dinero por productos más frescos. La idea de internet es muy buena, pero como en todo habría un colectivo importante que rehuye su utilización y para ellos la venta “cara a cara” es la mejor opción. Esto sólamente es una idea, no sé si buena o mala, es aportar una idea. Un saludo y que esto que se ha iniciado siga adelante.
¿Y porque no ponerse de acuerdo con las grandes superficies y hacerlo a lo grande? Todos ganarían a mi modo de pensar, los grandes hipermercados o supermercados tienen Plataformas con compradores que tratan con los intermediarios (que a su vez tratan con otros intermediarios la mayoria de las veces), porque no hacer que las empresas compren directamente en origen, no se ganaria en precio tanto para las Plataformas como para el Origen, no se ganaría en frescura… Es tan difícil???
Estas cosas van cambiando a través de una necesidad y de iniciativas pequeñas. Las grandes superficies tienen una estructura y cambiarla es más complicado. Además si comprase directamente presionaria al agricultor y se llevaría más beneficios; las grandes superficies cotizan en bolsa y solo ven el beneficio y no las personas. Aquí hay costo de trasporte pero no hay costo de alquiler, amortizaciones, personal, mantenimiento ect. Se trata de un acuerdo entre el primero y el último.
Si David, es tan dificil. Resulta que los grandes hipermercados si compran directamente al productor en muchos casos comprando toda la produccion. Esto al principio beneficia al productor porque le asegura la salida a sus productos pero en seguida el hipermercado le tiene en sus manos y le impone unos precios irrisorios.