OdontologÃa holÃstica
Hay dentistas que utilizan el enorme potencial de las medicinas no convencionales, lo que permite mantener y reestablecer la salud dental respetando la energÃa curativa del propio organismo. Texto Octavi Piulats
A pesar de los continuos avances en odontologÃa, lo cierto es que ir al dentista es todavÃa hoy en dÃa una posible tortura fÃsica y psÃquica. Sucede que en muchas ocasiones entramos alegres y salimos conmocionados por la incomodidad o el dolor. Pero existe otra odontologÃa, la natural, que utiliza todo el arsenal de las medicinas alternativas para tratar los dientes, desde la bioenergética hasta la homeopatÃa, pasando por la fitoterapia.
En realidad, la odontologÃa ortodoxa ha ido evolucionando desde finales del siglo XIX de la mano de la tecnomedicina y de la visión positivista y mecanicista del organismo. Heredera de la teorÃa de que la enfermedad se localiza en la célula y que los microbios son los grandes enemigos de la salud, la odontologÃa actual piensa poco en el terreno y los orÃgenes del problema dental y concentra toda su atención en el foco infeccioso o deteriorado. Por filosofÃa, se trata de una odontologÃa expeditiva, invasiva y agresiva para el entorno bucal. Sin duda, utiliza aparatos de gran precisión, pero que conllevan una importante agresividad para el diente y su entorno. Además, maneja un arsenal de fármacos –antibióticos y productos desinfectantes o analgésicos– que no siempre benefician a largo plazo la salud global del paciente. Esto se traduce en extracciones demasiado rápidas, continuas endodoncias que desvitalizan la boca y amalgamas y empastes hechos a base de productos que muchas veces son más perjudiciales que beneficiosos. Con la era de los implantes, la agresividad ha aumentado hasta tal punto de que, a menudo, ir al dentista significa entrar en la cirugÃa maxilar, con sus ventajas y sus riesgos.
OrÃgenes y evolución
A nivel histórico, la odontologÃa natural tiene su origen en las tesis del movimiento de medicina natural que se gestó en el siglo XIX en Centroeuropa y que a principios del siglo XX llevó a conocidos médicos naturistas como B. Aschner y A. Brauchle a señalar la necesidad de desarrollar una odontologÃa menos invasiva que la oficial.
A partir de la aparición de la terapia neural del Dr. Hunecke, de nacionalidad alemana, muchos dentistas convencionales empezaron a interesarse por las conexiones energéticas entre los órganos y los dientes. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el odontólogo Adler, discÃpulo de Hunecke, se establece en nuestro paÃs, concretamente en Lloret de Mar (Girona), y ejerce una notable influencia sobre los dentistas españoles y latinoamericanos interesados en la odontologÃa bioenergética.
En la segunda mitad del siglo XX, sobre todo en Alemania, dentistas como Perder, Bergsmann y, recientemente, Roissant, basándose en la comprensión bioenergética dental y en la renovación de la teorÃa humoral realizada por Reckweg y Pischinger sobre el tejido conjuntivo, desarrollaron técnicas de odontologÃa alternativa que complementan la odontologÃa tradicional.
El diagnóstico y caries
La odontologÃa natural podrÃa definirse como aquel conocimiento que trata los dientes no como entes aislados, sino en relación con el resto del organismo. En la terapia dental, pues, se trata de mantener y restablecer la salud dental respetando las propias estrategias curativas del organismo y apoyándolas con métodos terapéuticos naturales y homeopáticos. Cada diente se halla interconectado energéticamente con órganos internos, pero, al mismo tiempo, el diente individual posee sensibilidad y nervio propio, asà como su vascularización particular, y, por lo tanto, vida propia. En resumen, todo tratamiento, a pesar de ser en principio universal, deberá ser también especÃfico para cada persona y para su idiosincrasia bucodental.
En la actualidad, aún existiendo otros métodos, para un diagnóstico global, es aconsejable tener una radiografÃa de la zona bucodental, aunque sin caer en la exageración de la odontologÃa moderna, con su profusión de radiografÃas. Hay que recordar que toda radiografÃa dental, por la proximidad de la boca al cerebro y a la tiroides, implica un riesgo de radiación acumulativo debido a los rayos X. Por esa razón, cuando aceptamos hacernos una radiografÃa, siempre debemos exigir que se nos proteja nuestra tiroides, pues es una glándula muy sensible a las radiaciones. En segundo lugar, no es recomendable realizar más de una radiografÃa de la zona bucodental por año. De hecho, en algunos paÃses, existe una cartilla radiológica para controlar y medir las radiaciones.
Para complementar la radiografÃa, el diagnóstico se orienta hacia un análisis de toda la zona facial. Se estudia el color de la piel, la mucosa, las encÃas, la misma lengua, la textura de la caries, la abrasión de los dientes, la altura de éstos, la forma de la cara –si es simétrica o no– y la articulación temporomandibular. Pero, sobre todo, se tiene en cuenta la anámnesis del propio paciente. También cabe la posibilidad de un diagnóstico estrictamente bioenergético mediante aparatos electrorregistrales.
tratamiento de la caries
Desde un criterio naturalista, aparte de por aspectos genéticos, la caries se produce en el organismo por una serie de causas tales como una dieta con exceso de azúcares y, a menudo, una saliva agresiva con el pH muy ácido.
En los últimos tiempos, se ha establecido una correlación cientÃfica en la población infantil entre la ingestión de chucherÃas y bollerÃa y la aparición de las caries. Recordemos que el cepillado no protege ni mucho menos de su aparición y que la dieta parece ser su principal causa. Como prueba de ello, basta decir que en paÃses del continente africano, por ejemplo, donde la población infantil nunca se cepilla los dientes pero la dieta está libre de azúcares industriales, la salud dental de la población es inmejorable.
El tratamiento natural de las caries se ejecuta extrayéndolas a mano y con instrumentos manuales, evitando sofisticados aparatos eléctricos que pueden dañar con sus vibraciones el diente. En general, nos enfrentamos a dos clases de caries: la superficial y la profunda. En el primer caso, se extrae la caries y se realiza un empaste, mientras que en el segundo, a diferencia de la odontologÃa convencional que suele destruir el nervio, la odontologÃa natural trata siempre de mantenerlo en activo a través de la aplicación de calcio. Estos empastes poseen tres capas: una primera capa de calcio, una segunda de material duro y una tercera de cerámica.
Por lo que se refiere a las amalgamas, en el ámbito de la medicina odontológica existe desde hace varios decenios una larga polémica sobre su función y composición. En nuestros dÃas, las antiguas amalgamas con mercurio prácticamente no se utilizan, puesto que se ha comprobado que pueden provocar alergias e, incluso, algunos problemas energéticos funcionales como migrañas y jaquecas. Por todas estas razones, la odontologÃa natural recomienda eliminar las antiguas amalgamas y sustituirlas por empastes de resina. Aunque la cerámica y, en algunos casos, el oro como metal noble también son materiales aconsejables. Por último, se ha de saber que cuando se retira una vieja amalgama, su polvo puede ser tóxico, por lo tanto, deben extraerse con sumo cuidado y aplicar selenio para neutralizar la toxicidad de la misma.
Remedios contra el dolor y las infecciones
Ante infecciones severas, la odontologÃa natural no suele emplear antibióticos. Normalmente, se trata de dominar la infección a través de la potenciación del sistema inmunitario, cosa que puede conseguirse con remedios homeopáticos, fitológicos o trofológicos. Por ejemplo, un preparado con equinácea, silicea, árnica montana y/o ajo crudo también ayuda al dominio de la infección. Y si el caso es complejo, un semiayuno a base de zumos de frutas resulta de gran eficacia.
En general, cuando un diente se infecta y se forma una cápsula o un flemón, esto significa que bioenergéticamente existe algún órgano interior del individuo que se halla enfermo, de forma que, al tiempo que dominamos la infección bucal, hay que tratar el órgano que se encuentra en conexión con el diente enfermo. Pero también puede ocurrir en sentido inverso; es decir, los granulomas en los dientes centrales, por ejemplo, pueden afectar a la próstata o al útero, de manera que después de la extracción de los dientes enfermos, se cura el problema que existÃa en estos órganos.
De todos modos, bajo el criterio de la odontologÃa natural, la extracción de un diente constituye siempre una última medida. Asà que siempre que sea posible, hay que salvar el diente a través de un tratamiento conservador. Si a pesar de dicho tratamiento, continúa infectado, será necesario pasar a la extracción, pues un diente infectado no suele sobrevivir más de diez años antes de ser sacrificado. En cualquier caso, la extracción del diente debe acometerse cuando existan sÃntomas evidentes de que el propio organismo ha empezado a desprenderse y a defenderse de él. O dicho con otras palabras: la extracción tiene sentido a partir del momento en que se ha formado un granuloma.
Por lo que se refiere a la anestesia, en muchas ocasiones debe recurrirse a la anestesia convencional para la extracción, pero, eso sÃ, utilizando unas dosis mÃnimas, aunque existe también una anestesia natural para intervenciones menores. En este caso, se suele emplear preparados a base de plantas que relajan y adormecen la zona donde se va a trabajar. Otra opción con la que cuenta el dentista es la anestesia eléctrica. Ésta se realiza mediante un aparato que funciona como un ultrasonido y que se aplica al tejido circundante.
De todas maneras, cada persona reacciona de forma diferente frente al dolor y muestra un Ãndice diferente de sensibilidad. Las personas con gran excitación de su sistema nervioso, por ejemplo, tienden a notar más el dolor, por ese motivo se les recomienda que tomen valeriana o hipérico durante un periodo de dos o tres dÃas antes de la intervención para que en el momento en que ésta se produzca estén relajadas y no reaccionen con ansiedad. Por otra parte, también funciona someter al paciente a un tratamiento de hipnosis.
Si hablamos de infecciones de encÃas, hay que señalar que una de sus principales causas es la mordida. Para el tratamiento de una infección pertinaz en esa zona concreta, aparte de algunas recomendaciones dietéticas básicas, se utilizan casi siempre fármacos de origen vegetal como aloe para impregnar el diente o salvia y tomillo.
En total, existen cerca de 300 preparados naturales útiles para la piorrea, además de remedios homeopáticos individualizados. Por otro lado, en el tratamiento de infecciones, la odontologÃa natural utiliza también minerales y vitaminas, concretamente A, B, C y E.
Fundas, puentes e implantes
La filosofÃa que subyace en la endodoncia convencional es una filosofÃa defensiva, es decir, del abandono del terreno. Con objeto de evitar que la infección siga progresando, se mata el nervio y se rellenan las raÃces del diente de forma que no deje terreno de avance a las bacterias. Al final, la pieza, sellada y sin nervio, permanece en su lugar como simple mineral y la infección aguda desaparece. El riesgo consiste en que más adelante, el diente, totalmente desvitalizado, termina rompiéndose ante la presión mandibular.
Por el contrario, lo que la endodoncia natural persigue es mantener en las raÃces una parte final del nervio que une diente y hueso con vida, suministrándole, además, calcio. Y esto es asà porque entiende que de esta forma su longevidad y resistencia será mucho mayor.
Desde una perspectiva naturalista, la confección de fundas y puentes apunta a que el material debe ser la cerámica, que posee una gran dureza y no suele provocar alergias. En cambio, las coronas de metal no son recomendables porque provocan la interrupción de los canales de energÃa orgánicos, a excepción del oro. No obstante, si utilizamos cerámica, la mordida y la mandÃbula necesitan un tiempo para acostumbrarse a la nueva situación, por lo que es habitual usar aparatos dentales ortopédicos antes del tratamiento protético. Y tras la reconstrucción de la boca, es bastante común que el paciente note una mejorÃa de determinadas enfermedades crónicas orgánicas como reumatismo, dolores de espalda, isquialgia, miálgia, problemas de articulación temporomandibular, dolores de cabeza o cefaleas y muchos otros.
Además de las caries y las endodoncias, las muelas del juicio son otro de los motivos por los que solemos acudir a la consulta del dentista. A menudo, los problemas que causan son muy especiales, ya que se trata de los únicos dientes que contienen todavÃa células embrionarias, con lo que pueden continuar creciendo o producir deformaciones por su potencial biológico. Por otra parte, dentro de la red energética de la boca, constituyen un punto energético de primer orden, conectado con diversos órganos. En este caso particular, cuando se produce una infección muy grave que afecta al mismo hueso, sà que habrÃa que plantearse la extracción, pero es importante que se le dé tiempo a la persona para despedirse de su muela del juicio.
Por último, cada vez son más habituales las intervenciones para colocar implantes. Hay que señalar, sin embargo, que, según la odontologÃa natural, los implantes metálicos que tanto éxito tienen en la actualidad solamente pueden ser aceptados como última solución a los problemas dentales. Con frecuencia, la implantación de tornillos metálicos cerca de una zona tan sensible como los nervios faciales y olfativos conduce energéticamente a tensiones y disfunciones biorrÃtmicas. Además, se puede diferenciar la bioenergética del maxilar superior y del inferior. Como el maxilar superior es un hueso poroso y con agujeros, la vibración es más fuerte y puede producir tensiones en órganos importantes del cerebro y dar lugar, por ejemplo, a nervios, depresión, problemas oculares, etc. No obstante, como última solución debemos darles una oportunidad, aunque en el futuro habrá que esperar a preparados genéticos para saber si puede existir una implantación biológica de un germen del diente dentro del propio hueso, con lo que se evitarÃa el problema de las interferencias biorrÃtmicas del metal.
relaciones entre órganos y dientes
Según la odontologÃa natural alemana, existen relaciones empÃricas entre los odontones y los órganos. Los puntos principales son los siguientes:
1- Los incisivos superiores e inferiores se relacionan con el seno frontal, extremidades superiores o inferiores, huesos sacros, rodilla posterior, órganos urogenitales, vejiga, riñón derecho e izquierdo y glándulas suprarrenales.
Las enfermedades que pueden señalar la patologÃa de los incisivos son: relaciones conceptuales de la dinámica psÃquica y de la capacidad hormonal, disfunciones de la vida afectiva, impotencia, esterilidad, metabolismo hormonal, mundo creativo genético, enfermedades del tejido conjuntivo de la vejiga, útero y próstata.
2- El canino superior o diente del ojo es un pilar muy importante en la boca. Se relaciona con la musculatura del tronco, pie, cadera y rodilla posterior, lóbulo posterior de la hipófisis, hÃgado y vesÃcula biliar. Puede expresar enfermedades del ojo, angina de pecho, metabolismo sanguÃneo, densidad de la sangre, velocidad de flujo, trombosis, infarto y reducción de la capacidad de concentración. El canino inferior, en cambio, puede indicar trombosis de pierna o de pulmón, disfunciones varicosas, páncreas, esófago, debilidad de los vasos periféricos y enfermedades del tejido conjuntivo.
3- Premolares superiores e inferiores. Son los dientes del seno maxilar, de la musculatura del tronco y de las extremidades superiores e inferiores. Expresan enfermedades de pulmón, de vesÃcula biliar e intestino delgado y grueso. Tienen relación con estenosis pilórica y duodenal y con la arrÃtmica dinámica de la movilidad peristáltica del intestino delgado y grueso.
4- Los molares superiores e inferiores representan el seno maxilar, la musculatura del tronco, la articulación temporomandibular, el hombro y la rodilla anterior. Pueden señalar enfermedades de las glándulas paratiroideas y suprarrenales, hipófisis, páncreas, estómago y vejiga, pero también afección reumática, articulación del brazo que puede irradiar hasta el oÃdo, turbulencias térmicas, estados sonámbulos, mialgias en la pierna, lumbalgias y cristalización de los lÃquidos corporales.
5- La muela del juicio se relaciona con el oÃdo interno y seno maxilar, musculatura de tronco y de las extremidades superiores e inferiores, codo, mano, planta y dedos de los pies y articulación sacroiliaca, corazón y duodeno, sistema nervioso central y psique, ya que es el diente que expresa las emociones. Las muelas del juicio tienen que ver con dolencias y enfermedades tales como la sensibilidad al viento cálido del sur, hemicráneas sensibles al tiempo, espasmos cerebrales, presentación de deficiencias centrales y periféricas, disfunciones sensoriales y motrices, tumor cerebral y de médula espinal, disfunciones del ánimo, migraña, dolor de cabeza, zumbidos de oÃdo, periartritis escápulo-humeral, problemas de extremidades superiores, eccemas en manos, problemas en pies, neuralgia del trigémino y neuritis.
Este artÃculo ha sido asesorado por la Dra. Puica Zoegelman
URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=1995













Hola.Me tienen que implantar toda la boca con fundas de metal,no me queda
otro remedio.me hice el test de biocompatibilidad y resulta que el oro es el
material que me es energeticamente compatible.la combinacion oro paladio
etc. tampoco me va bien.busco ayuda en posibles combinaciones con oro que me resulten favorables.busco asesoramiento.gracias
me gustaria saber mas sobre el tema de odontologia y ecologia
Excelente artÃculo.
Me gustaria saber quien escribio este articulo y de que Pais es el Dentista y su curriculum Academico en esta area de la Odontolgia.
Soy odontologo en Guadalajara Jal, me interesa conocer mas a fondo este sistema
de medicacion y manejo de alternativas en odontologia
deseo ver tesis de odontologia holistica estoy para incorporarme y necesito informacion de el tema