Jerónimo López y su labor en el Año Polar Internacional

jeronimo-lopezEl científico español alerta sobre las repercusiones del calentamiento global en las regiones heladas del planeta. Este profesor de Geología de la Universidad Autónoma de Madrid ha participado en más de 30 expediciones a los polos y a las principales cordilleras del planeta y ha publicado unos 220 artículos científicos en medios nacionales e internacionales. Es, además, presidente de la sección española del Scientific Comittee on Antarctic Research (SCAR) y fue miembro del Joint Committee del Año Polar Internacional, cuyos trabajos sobre terreno terminaron el pasado 1 de marzo. También participó en la redacción de un primer informe del Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU) y de la Organización Meteorológica Mundial (WMO). En la entrevista nos habla sobre el papel de los polos, de los suelos helados y sobre las corrientes marinas, pero también nos explica lo fructífera que ha sido la colaboración con los indígenas.
Por Ingrid Wenzl

¿Cuál es la conclusión o el conocimiento más sorprendente que le ha proporcionado el Año Polar Internacional?
Quizás lo más destacable sea que los cambios que están ocurriendo en las regiones polares son más importantes, rápidos y generales de lo que se pensaba. Eso se ha constatado de manera clara. Por ejemplo, hasta hace muy poco decíamos que la península Antártica se había calentado considerablemente en los últimos 50 años, mientras que la Antártida Oriental se había enfriado. Sin embargo, un tratamiento de los datos existentes y de nuevas observaciones llevadas a cabo durante el Año Polar Internacional (API) han puesto de manifiesto que no es así. También la Antártida Oriental se ha calentado, aunque no tanto como la Península Antártica. Mientras que en la primera se trata sólo de unas décimas, en la segunda las temperaturas han subido más de dos grados y medio en los últimos 50 años. Otra cuestión importante es que se ha tomado conciencia de que las aguas subglaciares –las aguas de fusión que discurren por la base de los grandes casquetes polares– desempeñan un papel bastante más importante de lo que se creía en un principio. A los márgenes de los casquetes polares llegan aguas dulces que afectan a los ecosistemas litorales e influyen en las corrientes marinas, además de afectar al flujo de los glaciares y a la pérdida de hielo.

Las pruebas en perforaciones de hielo procedentes de la Antártida aportan datos interesantes sobre el clima que había hace miles de años. ¿Se ha detectado algo nuevo al respecto?
Las perforaciones en el hielo siguen siendo una fuente fundamental de información sobre el clima del pasado y, por supuesto, se ha progresado en ese terreno. En la actualidad, el hielo más antiguo que se ha sondeado y analizado tiene 800.000 años. Y hoy podemos decir que la cantidad de CO2 y de metano que hay en la actualidad en la atmósfera supera a la que ha habido en esos 800.000 años anteriores. Por otra parte, también conocemos cómo han sido los picos de etapas glaciares e interglaciares a lo largo de ese tiempo.

¿Qué consecuencias tiene el deshielo acelerado en el Ártico y la península Antártida para el clima global?
Lo que ocurre en los polos tiene trascendencia global porque a través de la circulación atmosférica y de las corrientes marinas los efectos se trasmiten al clima mundial. En septiembre del año 2007 se produjo el récord absoluto de menor extensión de hielo conocido en el océano Ártico. En ese momento había un 40% menos de hielo marino que en septiembre de 1979, fecha desde la que tenemos imágenes de satélite que permiten afirmarlo. La superficie del océano, al ser líquida en mayor extensión, absorbe más radiación solar y se calienta más que si tuviera hielo que refleja hasta el 90% de la radiación solar que recibe. Este calentamiento afecta a la salinidad del agua, a su temperatura y a la desviación de las corrientes marinas. Por otro lado, la creciente fusión del hielo en el permafrost tiene importantes consecuencias debido a las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero que se liberan.

¿Y qué consecuencias tiene exactamente un mayor deshielo para los pronósticos climáticos?
La última declaración del IPCC (Panel Intergubernamental del Cambio Climático) en diciembre de 2007 se ha visto superada por las constataciones de lo que está pasando en los polos desde entonces. Pero aún es pronto para tener modelos comparables porque estos datos antes tienen que ser publicados y las muestras deben ser analizadas.

Algunos científicos defienden que el cambio climático va a afectar el curso o la intensidad de las corrientes, en especial a la circulación termohalina. ¿Se han encontrado nuevos datos que apoyen o que rebatan esta tesis?
Desde luego se ven indicios de que puede haber efectos sobre la circulación termohalina, pero no a plazo inmediato ni corto. Puede sufrir variaciones por los aportes de agua dulce que llega desde Groenlandia, por ejemplo, y la distinta temperatura del océano. Si el océano Ártico es menos frío, la retroalimentación que tiene a la circulación termohalina se verá afectada, se formarán aguas menos salinas y menos densas que tendrán un efecto en el impulso que la circulación termohalina recibe desde el Ártico. Pero aún es pronto para hablar de cambios drásticos en este modelo.

El API trajo también nuevos conocimientos sobre la generación de tempestades, especialmente sobre la interacción entre atmósfera y océano. Podemos afirmar que los cambios que está experimentando actualmente la atmósfera repercutirán en las áreas de distribución de los cinturones de tormentas en las zonas centrales del planeta. Con los cambios de la circulación termohalina y las nuevas temperaturas globales de la atmósfera y del océano, se pueden ver desviados.

¿Cómo fue la colaboración con los pueblos indígenas? ¿Han ayudado éstos con sus observaciones y conocimientos a la ciencia?
Así es. Ésa ha sido una de las novedades de este API, ya que los tres anteriores no incluyeron las Ciencias Sociales. Este Año Polar Internacional ha habido una serie de proyectos dedicados a aspectos como la salud, las tradiciones, la cultura de las poblaciones polares y los cambios que supone el calentamiento actual para ellos. A su vez, los pobladores del Ártico han participado en algunos proyectos aportando información y observaciones importantes sobre los cambios en los últimos años. Ha habido proyectos en los que los participantes y, en algún caso, los responsables de ciertas investigaciones han sido indígenas del Ártico.

Tras el Año Geofísico de 1957 y 1958, se estableció el Tratado Antártico. En este momento, políticos y empresarios esperan ansiosamente que desaparezca el hielo en el Ártico para explorar recursos como el petróleo o el carbón y abrir los pasos del Noreste y Noroeste a la navegación. ¿Ve alguna posibilidad para un Tratado del Ártico?
Es cierto que vamos a asistir en los próximos años a un escenario de posibles conflictos y a un incremento de la explotación del Ártico porque los recursos minerales, el petróleo, el gas natural y la pesca van a ser más accesibles. Desde luego, el Tratado de la Antártida es un ejemplo muy importante a nivel internacional de decisiones compartidas y de respeto a la protección ambiental llevada de manera colectiva. Pero es muy difícil aplicarlo de una manera semejante al Ártico porque la realidad es muy distinta en ambos polos. A diferencia de la Antártida, dentro del Ártico hay ocho países circundantes que tienen amplios territorios nacionales donde desarrollarán ciertas explotaciones. Otro punto es el de las aguas interterritoriales. Todos estos países van a querer extender sus aguas territoriales para acceder a más recursos. Se va a abrir seguramente una etapa en la que las negociaciones y los acuerdos multinacionales van a ser necesarios. El propio API tiene previsto una serie de congresos posteriores. En el año 2010 habrá uno en Oslo dedicado, sobre todo, a los resultados científicos y en 2012 se celebrará otro en Canadá más enfocado a aspectos políticos y administrativos y en el que estos temas podrían ser tenidos en consideración.

El Año Polar Internacional ha sido la iniciativa científica más importante a nivel internacional en los últimos 50 años. Sin embargo, pierde importancia tras las preocupaciones por la crisis internacional de la economía y los mercados financieros, como es el caso del cambio climático en general. ¿Cuál es el mensaje que puede dar como científico polar a los ciudadanos, empresarios y políticos?
Creo que es lógico que en un momento de necesidades muy importantes en muchos campos haya que prestarles atención. Sin embargo, las cosas inmediatas no deben hacernos perder el interés en los cambios profundos y fundamentales que se están produciendo, como los derivados del cambio climático. Las posibilidades de que el calentamiento global aumente mucho más de lo deseable si no se toman medidas adecuadas tiene mucha relevancia para el futuro, incluida la economía. Los problemas que se pueden derivar de un planeta sobrepoblado, con escasez de alimentos y de agua dulce, pueden hacernos pagar un precio muy elevado y, por ello, no se debería descuidar la protección ambiental.

URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=2192

Escrito por Redacción el may 13 2009. Archivado bajo Entrevistas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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