Las tareas de junio
En junio, poco a poco los calores primaverales irán dando paso al tórrido verano, por lo que el control del riego se convierte en una de las tareas prioritarias. A fin de evitarles estrés hídrico a nuestras plantas, lo ideal será instalar un sistema de riego automático mediante mangueras de goteo o exudantes y un programador de riego eficiente. Como a veces no es fácil regular adecuadamente el sistema de riego automático, podemos recurrir a la ayuda de los higrómetros de varilla –también llamados “regómetros”–, que nos indican de forma gráfica el nivel de humedad de la tierra y que permiten ajustar el programador en función de las necesidades que observemos.
Las hierbas competidoras siguen creciendo, de modo que no podemos descuidar el desherbado manual o mecánico, pero, sobre todo, el acolchado para todos los cultivos que lo permitan. Nos ahorrarán trabajos de desherbado y de riegos.
En las zonas cálidas, los tomates empezarán a madurar a mediados o finales de junio. Seguiremos podando los brotes laterales de las tomateras y atando el tallo principal a las cañas.
SIEMBRAS, TRANSPLANTES Y COSECHAS
Siembras en semillero descubierto: coles y coliflores de otoño y de invierno, escarolas y lechugas.
Siembras en plaza al aire libre: judías de mata baja y de enrame, calabacines, maíz dulce –hasta mediados de mes–, perejil, rábanos, remolachas rojas y también zanahorias.
Trasplante: apios, cebollas, coles, coliflores, lechugas, puerros y tomates tardíos en las zonas cálidas.
Cosechamos: acelgas, apios, calabacines, cebollas, coliflores, fresas, guisantes y habas –posiblemente sólo en las zonas frías–, judías, lechugas, nabos, patatas, puerros, rabanitos, tomates –en zonas cálidas y templadas–, zanahorias, remolachas rojas…
Sumario n.363