Kilovatios del desierto
La termosolar podría cubrir el 25% de la energía mundial en 2050. Las centrales que utilizan espejos para concentrar los rayos del sol podrán generar una cuarta parte de la electricidad mundial para el 2050. Así lo dice un estudio de Greenpeace, la Asociación de Electricidad TermoSolar Europea (ESTELA, en sus siglas inglesas) y el grupo SolarPACES, dependiente del Organismo Internacional de la Energía (OIE). Según este trabajo, las enormes extensiones que ocupan hoy los desiertos de América, África y Asia y la gran radiación que reciben son ideales para obtener de ellos la electricidad más barata y rentable económica, social y ambientalmente.
“La energía solar concentrada o CSP podría alcanzar hasta el 7% de la energía mundial prevista para 2030 y una cuarta parte para 2050”, señala el informe. “Las plantas de energía solar son el siguiente gran paso en la energía renovable”, explica Sven Teske, de Greenpeace International y coautor del trabajo. La tecnología es idónea para regiones cálidas y sin nubes como Sáhara y Oriente Próximo.
El estudio asegura, además, que las inversiones en plantas de energía solar concentrada van a superar los 2.000 millones de euros en todo el mundo este año, con las mayores instalaciones en el sur de España y California. España y Estados Unidos son, por cierto, los países más avanzados en este sector, tanto por sus instalaciones como por la tecnología de que disponen.
Sin embargo, para alcanzar ese objetivo del 25% de energía total con tecnología termosolar, es necesario que las inversiones aumenten hasta los 21.000 millones de euros al año entre 2009 y 2015, y a 174.000 millones de euros anuales hasta 2050, así como crear cientos de miles de empleos nuevos.
El informe señala, por otra parte, que los costes de generación del kilovatio CSP oscilan entre los 0,15 y los 0,23 euros por kWh –por encima de los combustibles fósiles o de varias renovables–, pero caería a los 0,10-0,14 euros para 2020. Hay que tener en cuenta que la construcción de una planta cuesta entre 190 y 380 millones de euros, según el tipo de tecnología que se use. Además, una planta de 100 megavatios, capaz de suministrar energía a 40.000 hogares, necesita un terreno similar a 200 campos de fútbol.
queda pendiente el problema de las líneas eléctricas desde los desiertos a los centros de consumo, que puede ascender a un millón de euros por kilómetro. Este coste es lo que ha impedido, por el momento, aprovechar la energía solar de los desiertos del norte y este de África. Bruselas, sin embargo, estudia un proyecto para producir y transportar desde el Sáhara, con este tipo de tecnologías, gran parte de la electricidad que necesitarán los países de la UE a mediados de siglo.
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