El Construmat más verde
El último salón de la construcción dejó claro que el futuro del sector pasa por la aplicación de criterios sostenibles, desde los materiales hasta el aislamiento o la autogeneración energética.
Texto: Enric Aulí y Jordi Fernández Foto: Construmat
El viejo refrán de que “no hay mal que por bien no venga” parece totalmente aplicable a lo que está ocurriendo en la actualidad en el sector de la construcción. Por fin los criterios de sostenibilidad se están incorporando a este gran sector productivo, tal y como ha quedado reflejado en el principal salón de la construcción español, Construmat, celebrado en Barcelona.
El exagerado desarrollo de la edificación en nuestro país ha propiciado un grave deterioro del medio ambiente en general y de la calidad de nuestras viviendas en particular, con graves repercusiones sociales y de salud. Todo era válido con el fin de construir más y más. Suelos inapropiados, degradación de parajes naturales, viviendas insanas, materiales ambientalmente inadecuados, predominio de los criterios estéticos sobre los de calidad…Todos conocemos la lista de desatinos y no es preciso que nos deprimamos revisándola otra vez.
Pero parece que la actual situación económica ha impulsado que los criterios de sostenibilidad ya no sean exclusivos de una minoría concienciada. El gran sector de la construcción está incorporando la sostenibilidad en sus proyecciones de futuro y en Construmat 2009 ha quedado demostrado claramente. Mientras que, arrastrado por la crisis, el certamen en conjunto redujo considerablemente su superficie de exposición y el número de expositores, el sector de la bioconstrucción vio extraordinariamente incrementados ambos factores, así como la afluencia de visitantes. Parece que tras el desastre, el sector está analizando posibles soluciones y, entre ellas, ocupa un lugar destacado la sostenibilidad.
Novedades técnicas
Los inicios de la construcción sostenible se basaban generalmente en iniciativas individuales de personas comprometidas con el medio ambiente que usaban técnicas seculares de construcción y materiales tradicionales naturales: adobe, tapial, piedras… Sin embargo, el avance de las tecnologías permite hoy en día construir siguiendo los mismos principios milenarios, pero mejorados con nuevas posibilidades en cuanto a materiales e instalaciones.
En la feria de este año se presentaron muchas de esas nuevas teconologías, entre las que sobresalieron los diversos sistemas de generación energética in situ; todas las variantes de generación de energía fotovoltaica y térmica solar y las técnicas de aprovechamiento geotérmico o de la biomasa. Además, por primera vez, se presentaron aerogeneradores para implantación y uso doméstico, pues cada vez parece más claro que el futuro próximo de la construcción sostenible pasará por la autogeneración energética.
El aprovechamiento de la aguas de lluvia amplió su abanico desde la tradicional captación y almacenamiento en aljibes para su uso en tejados verdes hasta sistemas de captación global, almacenamiento subterráneo, acondicionamiento y uso doméstico para fines diversos, excepto el consumo humano. Por otra parte, los sistemas de aprovechamiento de aguas grises, procedentes de lavamanos y duchas mostraron nuevas posibilidades de reutilización tras su depuración en el propio edificio mediante tecnología avanzada.
Por lo que respecta al consumo energético en iluminación, éste se reducirá drásticamente mediante nuevos sistemas naturales que transportan la luz exterior hacia el interior del edificio mediante la reflexión solar. Igualmente, la mejorada iluminación de bajo consumo se está imponiendo como la opción más empleada en nueva construcción.
El gran ahorrador de energía, el aislamiento, también tuvo una gran presencia en Construmat. Entre los nuevos materiales que se presentaron, destacan los de cambio de fase, que permiten que un edificio acumule el calor en periodos de fuerte calentamiento y lo libere cuando sea necesario regular la temperatura a lo largo del día y de forma natural.
Cabe destacar también el gran número de soluciones informáticas, tanto para el cálculo y redacción de proyectos –especialmente necesarios con las nuevas normativas energéticas– como para gestionar las instalaciones de los edificios.
Prototipos y ONGs
Prácticamente todos estos materiales e instalaciones fueron usados y mostrados en los diversos prototipos que se construyeron en el recinto del certamen. Destacaron entre ellos el proyecto Casa Barcelona, el Green Box y, de manera muy especial, el proyecto LIMA y Segon Pas.
Los asistentes también pudieron informarse sobre los programas de sostenibilidad de diversas asociaciones y ONGs, entre las que destacaron las aportaciones de Casa Bioclimática, ANAVIF y ACECMA.
Normativa y administración
Es preciso reconocer que el primer gran avance, ya irreversible, en construcción sostenible es que las nuevas viviendas serán obligatoriamente mucho más eficientes y menos ruidosas.
La nueva legislación sobre ruido –el famoso DB-HR–, que marca los criterios acústicos que deberán cumplir los nuevos edificios, entró en vigor precisamente el 24 de abril, durante la celebración de Construmat 2009. Por otro lado, el comisario europeo de la Energía, Andris Piebalgs, ofreció en su intervención en la feria la primicia de que la Comisión Europea acababa de aprobar el día anterior cambios que se espera entren en vigor antes de final de año, entre los que sobresale el hecho de que todos los nuevos edificios públicos europeos deberán consumir energía cero a partir de 2019.
El Departament de Medi Ambient i Habitatge de la Generalitat de Catalunya, en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos de Catalunya, presentó el pabellón El segundo paso –recordemos que el 2007 expuso El primer paso–, dedicado a la rehabilitación sostenible. Por parte de la Generalitat de Catalunya, también presentaron sus propuestas la Agencia de Residuos y el ICAEN, que organizó una jornada sobre eficiencia energética.
Además, el público pudo conocer de cerca el proyecto EDEA de vivienda social sostenible de la Dirección General de Arquitectura y Programas Especiales de Vivienda de la Consejería de Fomento de la Junta de Extremadura. Actualmente se están construyendo dos demostradores-viviendas con una tipología similar a las fomentadas por la Junta, de modo que pronto será posible comparar los datos a tiempo real entre el demostrador-vivienda patrón y el demostrador-vivienda experimental. Después de probar las distintas medidas de sostenibilidad, eficiencia energética y energías renovables en este último, a partir de 2012 se aplicarán las que sean favorables en la construcción de viviendas sociales.
Por último, el Comité europeo de normalización 350 mantuvo diversas sesiones de trabajo coincidiendo con el certamen y presentó a los asistentes los avances en materia de normalización de la Construcción sostenible que pronto veremos elevados a la categoría de normas.
Además de las nuevas tecnologías y normativas, debemos hablar de los nuevos profesionales. De hecho, una de las mejores noticias de Construmat 2009 fue la visita de numerosas escuelas al pabellón El segundo paso, ya que estos escolares son el futuro a largo plazo. Pero a escala mucho más próxima, hay que destacar la participación directa en la organización de varias actividades de los alumnos de diversas universidades, entre las que tienen un lugar destacado la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura del Vallès, la Escola Politècnica Superior d’Edificació de Barcelona y la Escola d’Arquitectura de La Salle. Esta colaboración garantiza que muy pronto dispondremos de muchos profesionales capaces de diseñar y construir viviendas más sostenibles y sanas.
Proyecto Casa Barcelona
Casa Barcelona presentó este año un ejemplo innovador de vivienda colectiva que abarca desde los sistemas técnicos emergentes hasta los nuevos usos requeridos por la sociedad contemporánea. En esta ocasión se construyó una parte real de edificio como propuesta para una nueva concepción de vivienda ubicada en el área mediterránea y capaz de incorporar las nuevas demandas ambientales, sociales, tecnológicas y culturales de los ciudadanos.
El sistema de viviendas prefabricadas del estudio de arquitectura de Pich Aguilera presenta un proceso de montaje y desmontaje relativamente rápido y sin excesivas complicaciones. De esta forma, las viviendas pueden trasladarse y volverse a montar por un procedimiento simple, partiendo sólo de un posible alquiler del suelo. Este sistema resulta válido para las viviendas unifamiliares y edificios de apartamentos de varias plantas gracias a la utilización de módulos prefabricados. Concretamente, en Construmat 2009 se mostraron los dos últimos pisos de un edificio de estas viviendas prefabricadas, que cuentan con cuatro apartamentos de 70 m2 cada uno.
En el mencionado modelo se trata de potenciar el carácter sostenible de las construcciones con la incorporación de dispositivos para el ahorro y el consumo racional de energía eléctrica, agua y calefacción. Las viviendas están equipadas con un sistema que permite reciclar el agua de desagüe, depurarla y reutilizarla para el riego de plantas, la cisterna del inodoro o la lavadora. Así, en las cubiertas de las viviendas se ha ubicado un jardín que retiene el agua de la lluvia y facilita la climatización del interior. Además, cuentan con placas solares integradas en el diseño global, así como energía geotérmica para calentar el agua usada en la red de calefacción de los apartamentos.
El acondicionamiento de cada una de las células residenciales que alberga la infraestructura fue confiado a cuatro equipos diferentes de arquitectos invitados, con unos determinados requerimientos en cuanto a su uso y su comportamiento ambiental.
Una persona de 70 años era el inquilino del prototipo de La casa de las cosas, diseñada por los Sauerbruch Hutton. El apartamento se dividió en nueve espacios para las diversas situaciones en las que esta persona se pueda llegar a encontrar: desde que la familia quiera quedarse con él a pasar unos días hasta que tenga problemas de movilidad.
Bajo el nombre de The Rolling House, Andrés Jaque presentó un ejemplo de casa compartida, por ejemplo, por estudiantes o jóvenes profesionales. Se trata de un modo de vivir que ha crecido notablemente en las últimas décadas, en el que se comparten enseres y servicios, pero en el que, al mismo tiempo, cada individuo puede tener su propio espacio de intimidad.
El estudio de Carme Pinós desarrolló un modelo para una familia con dos hijos. La vivienda está dividida en tres franjas: en la primera se instalaron los baños, la cocina, los armarios y el pasillo; en la segunda, el resto de la vivienda como un espacio único, y en la tercera, se usa la fachada exterior para formar una banda de trabajo y almacenaje.
Xavier Claramunt expuso un modelo dirigido a una pareja joven sin hijos. El objetivo era emplear productos industrializados y aplicar sistemas tradicionales relacionados con criterios de sostenibilidad: la galería y el doble muro. Finalmente, la instalación expuesta en Construmat 2009, de 300 m2, con piezas prefabricadas ya usadas en la Expo de Zaragoza, será reutilizada en la construcción de viviendas en un futuro.
Luis de Garrido presentó una de las propuestas más visuales e impactantes del certamen. Según el propio arquitecto, Green Box es la primera vivienda-jardín modular, prefabricada, reutilizable, transportable, con ciclo de vida infinito, bioclimática, con un consumo energético cero y que, además, no genera residuos.
Hay que destacar que a pesar de su carácter ecológico, la vivienda es muy económica: su construcción cuesta la mitad de una vivienda convencional –unos 550 euros el metro cuadrado–, por lo que puede convertirse en un modelo constructivo para un nuevo sistema social. La casa tiene un consumo energético cero de energías convencionales y se autorregula térmicamente debido a su diseño bioclimático y a su óptimo aprovechamiento de energía geotérmica y solar. Del mismo modo, el diseño y la construcción de la vivienda se han realizado con la finalidad de reducir al máximo su consumo energético, tanto en su proceso de construcción como en el de desmontaje.
Todos los componentes de la casa han sido diseñados de forma modular para ser ensamblados en seco. De este modo, y al igual que ocurrió en la construcción, en su desmontaje no se generó ningún residuo y todas sus piezas se podrán reutilizar de nuevo. Eso significa que reparando o sustituyendo cada una de las piezas, la vivienda puede tener un ciclo de vida infinito.
La estructura portante se realizó a base de paneles prefabricados de hormigón armado, paneles sándwich de madera-cemento y paneles metálicos. Todo ello con la finalidad de representar en un mismo edificio tres sistemas adecuados de construcción modular prefabricada: metal, madera y hormigón.
No obstante, y a pesar de todas las características descritas, sin duda, el elemento más importante y singular de Green Box fue la cubierta ajardinada inclinada y el jardín vertical. Ambos jardines han sido compuestos a base de especies vegetales autóctonas del Mediterráneo, lo que asegura que apenas necesiten agua –sólo de lluvia– y su belleza sea permanente, sin necesidad de mantenimiento.
La cubierta-jardín inclinada permite a la construcción integrarse sin estridencias en el entorno como prolongación del suelo circundante. En cambio, el jardín vertical se yergue con orgullo, convirtiéndose en el estandarte identificador de la vivienda. Este mismo jardín vertical se encuentra también en el patio interior de la casa.
Durante el Salón Internacional de la Construcción, se celebró la XIII edición de los premios Construmat-Barcelona, en la que se presentaron un total de 114 obras en la categoría de “Edificación”. El primer premio, otorgado al pabellón de España de la Expo de Zaragoza, del arquitecto Patxi Mangado, fue concedido por la ingeniosa creación de una fachada virtual a partir de la trama de pilares que soporta la cubierta y que se convierte en un aislamiento del interior respecto del exterior.
El pabellón de España fue una apuesta por una arquitectura comprometida con el medio ambiente y el desarrollo sostenible. Reproducía un bosque de pilares que envuelve diáfanos volúmenes de vidrio, donde se realizaron las exposiciones. Esta parte constituyó la base del pabellón, concebido bajo criterios de ahorro energético, con una gran cubierta que proporcionaba sombra al edificio. De esta forma, y con la utilización de materiales respetuosos con el medio ambiente y la integración de energías renovables, el pabellón desarrolló un agradable microclima que permitió al visitante resguardarse del intenso calor del estío zaragozano.
Los múltiples pilares, forrados de barro cocido, se convirtieron en soportes generadores de ese microclima y la cubierta, por su parte, fue un contenedor energético donde se dispusieron colectores solares y acumuladores de agua para recuperar la de la lluvia. Esta condición del edificio de arquitectura con compromiso medioambiental alcanzó su máximo exponente gracias a la intervención del Cener, que cuidó que todos los elementos, además de potenciar el ahorro energético, fueran reutilizables.
Bajo el lema “Ciencia y creatividad”, el pabellón de España en la Exposición Internacional Zaragoza 2008 tuvo como objetivo principal presentar una visión dinámica, moderna, científica y creativa de nuestro país con respecto al gran tema del agua, su origen, sus propiedades, su evolución, sus usos, su gestión y, en definitiva, su importancia.
El edificio en sí respondió a estos planteamientos recurriendo al agua, la ventilación, la sombra y la protección que crean la cubierta y los numerosos pilares que rodeaban las cajas de vidrio para convertir el pabellón en un ejemplo de arquitectura ecológica y sostenible. Además, según el jurado del concurso, el pabellón destacó también “por la innovación en el uso de materiales tradicionales, como la terracota, utilizada en los revestimientos de los pilares, que con la evaporación del agua, efecto cántaro, absorbida de la lámina de agua consigue mejorar las condiciones ambientales del espacio configurado por la trama de pilares”.
Para acabar, Construmat 2009 concedió una mención especial a los arquitectos Luis Pancorbo Crespo, Inés María Martín Robles y José de Villar Martínez por un edificio de 104 viviendas, locales y garajes construidos en Parla (Madrid). Así mismo, otorgó cinco diplomas a otros trabajos destacados.
URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=3112













Desde qué leí en la revista este artículo de Construmat y en particular el de la propuesta de vivienda de Luis de Garrido, no he parado de buscar en la red. Lamentablemente no he podido ampliar la información sobre la Green Box, y para colmo los teléfonos de contacto con el estudio del Arquitecto que aparece en su Web, no existen, o al menos eso dice el teléfono. También he dejado mi email en la página de Garrido, donde indica forma de contactar, y nada.
Tengo mucho interés en contactar con la contructora, la promotora o quien sea que tenga relación con este tema. Si alguien sabe algo, agradeceré me comunique lo que sea.
Un millon de gracias. Julia