Muérdago, la rama dorada
Al oeste del Valhalla crece una rama mágica que llaman muérdago: me pareció demasiado joven para pedirle el juramento. Gylfaginning, edda de Snorr.
Antes de que los hombres comenzaran a matar los árboles, cuentan las leyendas que los dioses paseaban sobre la Tierra y todos los seres hablaban y se entendían entre sí. Las crónicas de los países nórdicos que Snorri recogió en la mítica saga de las eddas hablan de un dios, Baldur, querido y admirado por todos por su sabiduría y su bondad. Un mal día, Baldur se dirigió a sus iguales, los Ases, para hablarles de unos terribles sueños que presagiaban su muerte. Reunido el consejo de los Ases, deciden proteger a Baldur contra todo daño y encargan a su madre, Frigg, que tome juramento a todas las criaturas sobre la Tierra de que respetarán por siempre al dios. El fuego, el agua y el hierro, los metales y las piedras, animales y árboles, enfermedades y venenos empeñaron uno a uno su palabra. Pero el maligno Loki supo de la existencia de una rama que no había prestado juramento, la de muérdago, y con ella fabrica una lanza que atraviesa a Baldur. La muerte y el llanto golpean entonces a los Ases y precipitan la era de la oscuridad en la que nos encontramos.
Las eddas vaticinan la llegada del Ragnarök, un apocalipsis que alcanzará a dioses, a hombres y a todos los seres de la Tierra. Ahora bien, tras ese cataclismo universal, surgirá un nuevo mundo, mejor y más hermoso.
De algún modo, la historia de una rama que no pertenece por entero a nuestro mundo es perfectamente consecuente con la vida de esta planta leñosa que sólo puede germinar sobre los árboles y que, a lo largo de todo su ciclo, jamás tocará la tierra. Son los pájaros los que se encargan de la diseminación de sus semillas. Algunos, como los zorzales, las transportan y siembran con sus excrementos y otros, como la curruca capirotada, que se distingue por su melodioso canto y por esa especie de boina negra o rojiza calada sobre la cabeza, la dejan pegada a las ramas después de haber consumido la pulpa de la baya, muy pegajosa.
Crece el muérdago arraigado en la madera de su anfitrión, nutriéndose de su savia y formando una mata esférica, a veces de grandes proporciones. La especie más común en el norte, el Viscum album, crece sobre manzanos, chopos, tilos y otras especies de hoja caduca. La variedad laxum, en cambio, prefiere los pinos y se distribuye por el sur de la Península. Al llegar el invierno, sorprende que esta planta, que adquiere tintes dorados en sus hojas y ramas, sea, sobre los árboles caducos, la única parte perenne y viva.
En la Eneida de Virgilio, el héroe Eneas debe llevar la rama de oro de muérdago como pasaporte que le permita la entrada al reino de los infiernos.
El extraordinario ciclo vital del muérdago y su misteriosa belleza explican la gran cantidad de creencias y rituales relacionados con él en la inagotable fuente tradicional europea. Así, el ritual druídico de recogida del muérdago que relata Plinio en su Historia Natural tiene la particularidad de que debía ser cortado con una hoz de oro y en ningún momento podía tocar el suelo, so pena de perder sus virtudes.
Aún hoy, se colocan ramos de muérdago en los dinteles de las casas y en las iglesias bretonas para atraer las bendiciones del amor, la fortuna y la prosperidad. Y en muchas otras regiones del continente se regala por Navidad un ramo de esta planta para que, colgado en algún lugar bien visible, dé buena suerte a la familia durante todo el año. También se llevaba un ramito encima como amuleto protector.
Remedio medicinal
El muérdago lo come el ganado con fruición y tiene la virtud de aumentar la producción de leche. Se ha usado como remedio medicinal contra la epilepsia y otras muchas enfermedades. Incluso se consideraba panacea curalotodo cuando la medicina y la magia eran indistinguibles. De hecho, hoy en día se utiliza en medicina popular en infusión para regular la tensión. Sin embargo, de entre todas sus posibles utilidades, algunas tan deleznables como preparar la liga para cazar pájaros, escogemos en esta ocasión la antigua práctica galesa de colocar bajo la almohada un ramo de muérdago recogido el día de San Juan o antes de que nazcan las bayas. Se decía que de esta forma el durmiente tenía sueños proféticos.
Por Ignacio Abella
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OHETE:
TE LEO ” CUIDAD0, EL MUÉRDAGO EN INFUSION ES BASTANTE TÓXICO”
PADEZCO DE TINITUS Y, CANSADO DE MÉDICOS Y MEDICINAS SIN EL MÍNIMO RESULTADO POSITIVO, LEI SOBRE EL MUERDAGO EN INFUSION, LO PREPARE SEGUN YO MÁXIMO 5GRAMOS EN 250 ML DE AGUA, NO LO DEJE REPOSAR Y LO INGERÍ. AL CABO DE 2 Ó 3 HORAS, EL TINITUS DESAPARECIÓ, PERO AL CABO DE OTRAS DOS HORAS SENTÍ EN MI OIDO COMO SI ESTUVIERA ADORMECIDO, ALGO ASÍ COMO EL EFECTO DE LA LIDOCAINA INYECTADA EN UNA ENCÍA, PERO BASTANTE MENOR EL EFECTO.
CUANDO TU DICES QUE EN INFUSION ES TÓXICO, ME AYUDARÁS INFINITO SI ME AMPLIAS TU COMENTARIO.
GRACIAS
Cuidado, el muérdago en infusión es bastante tóxico.