Telómeros, juventud y salud
Algunos alimentos alargan la vida de las células sanas y limitan las cancerosas.
El Premio Nobel de Medicina ha correspondido este año 2009 a E. Blackburn, a C. Greider y a J. Szostak, descubridores de los telómeros y de la enzima telomerasa. Los telómeros son unas moléculas que protegen los extremos de los cromosomas, otorgándoles estabilidad, y cuyas implicaciones afectan tanto al proceso de envejecimiento como al cáncer.
Función antienvejecimiento
Todas las células del cuerpo se renuevan con el tiempo, dividiéndose y formando otras nuevas. Con cada división, los telómeros se acortan. Cuando no quedan más, las siguientes divisiones celulares empiezan a afectar a los extremos de los cromosomas, produciéndose errores y defectos en las nuevas células. Los errores se van acumulando con cada división, hasta que, finalmente, la célula va perdiendo su función y el tejido que esas células conforman va menoscabándose. Es el proceso que conocemos como envejecimiento.
La gran mayorÃa de las células de nuestro organismo no son capaces de sintetizar telomerasa; sin embargo, podemos encontrar un grupo que sà lo hacen –las células hematopoyéticas y las inmunitarias, entre otras–, alargando sus telómeros continuamente. Si consiguiésemos que todas las células del cuerpo las imitasen, lograrÃamos prolongar nuestra vida y evitarÃamos las enfermedades degenerativas.
Las células cancerosas también sintetizan telomerasa, por lo que son inmortales y no dejan de multiplicarse. Pero, por suerte, la naturaleza es sabia y la forma en que las células tumorales fabrican su telomerasa es distinta a como lo hacen las células sanas de nuestro organismo. AsÃ, es posible reducir la telomerasa de las tumorales sin afectar a la producción de telomerasa de las sanas. Es decir, que podrÃamos alargar los telómeros de nuestras células sanas sin que ello implicase que los telómeros de las cancerosas aumentasen.
Hay sustancias naturales que inhiben la telomerasa de las células cancerosas y que impiden su desarrollo y metástasis. Algunas de ellas son el resveratrol, la curcumina, la EGCG del té verde, el muérdago, el aceite omega 3, el alga nori y la alicina de los ajos. A esa lista se suman, además, los polisacáridos de cuatro setas medicinales: el reishi, la cola de pavo, el champiñón del sol y el Cordyceps sinensis.
Por Juan Carlos Mirre
Hay también sustancias activadoras de la telomerasa en células sanas; o sea, rejuvenecedoras. Es el caso del astragalosido IV y el cicloastragenol presentes en las raÃces de la planta Astragalus membranaceus. Por otro lado, se ha descubierto que tanto la cúrcuma como el resveratrol pueden alargar los telómeros de las células epiteliales sanas.
Es probable que en un futuro se descubran nuevas moléculas en otros alimentos naturales que sirvan tanto para combatir el cáncer –inhibiendo la telomerasa de las células tumorales–, como para vivir más años con buena salud gracias al alargamiento de los telómeros de las células sanas.
Los cromosomas encierran codificados todos los procesos de la vida y parte de esa información puede perderse en cada división celular. Supongamos que hacemos diez fotocopias de un documento de 50 páginas y que la fotocopiadora no es perfecta. PodrÃa ocurrir que perdiéramos la primera y la última página cada vez que fotocopiáramos el documento, por lo que en las últimas fotocopias habrÃamos perdido muchas hojas y la información serÃa incompleta. Para evitarlo, pondremos diez páginas en blanco al principio y al final del documento, con lo que éste quedará intacto. Pues bien, los telómeros son las páginas en blanco que protegen la información que se encuentra codificada en los cromosomas y son ellos los que se acortan –en lugar de los cromosomas– en cada división celular.
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