Gestión ambiental: suspenso insostenible
La economía española sigue sin pasar la prueba de sostenibilidad.
España continúa sin hacer los deberes en sostenibilidad. Durante 2009, en espera de que la ansiada Ley de Economía Sostenible empiece a dar sus frutos, suspendió en el 55% de los 165 indicadores ambientales, económicos, sociales e institucionales con los que el Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) mide lo sustentable de nuestro desarrollo. Ahora bien, se aprecia una evolución positiva en materia energética, emisiones contaminantes, gestión urbanística, agricultura ecológica y turismo rural.
El informe anual de este prestigioso foro asesor del Gobierno señala que 91 indicadores de nuestro modelo de desarrollo se encuentran en un “estado actual desfavorable”; 29, en situación “no definida o difícil de evaluar” y 12 de ellos, en lugar “crítico” de sostenibilidad o “a distancia importante de los objetivos”. Como contrapartida, el estudio destaca la disminución en un 8% de los gases de efecto invernadero, la caída del peso económico de la construcción en el Producto Interior Bruto, el considerable aumento de la agricultura ecológica –un 25% durante el último año– y el afianzamiento del turismo como sector dinamizador de la economía rural.
En cuanto a la calidad ambiental, el informe apunta que los residuos mejoran su gestión y las tasas de reciclaje aumentan, pero todavía no se alcanzan los niveles de los países más avanzados de la UE, salvo en el caso del papel. También indica que la calidad del aire ha mejorado en términos absolutos en el último decenio, aunque en la mayor parte de las ciudades medianas y grandes “aún no es satisfactoria”. Por otra parte, siguen las dificultades de acceso a la vivienda y la caída del peso económico de la agricultura, cuyos impactos ambientales, sin embargo, crecen. Además, suspendemos en protección de espacios y especies silvestres amenazadas y en corredores de biodiversidad. Por último, sobre energía, cambio climático y biodiversidad, el informe subraya el descenso en un 31% del consumo de energía primaria, la mejora de la eficiencia energética y, muy importante, el aumento del protagonismo de las renovables, que cubrieron en el año 2008 el 7,6% del consumo primario total y aportaron el 19,7% de la producción eléctrica.
El director del OSE, Luis Jiménez Herrero, ha señalado que las políticas ambientales son las políticas económicas “más inteligentes para superar la crisis y marcar la dirección del progreso sostenible”, y celebra que, dentro de los indicadores “estrictamente” ambientales, la mitad de los que de forma habitual se encuentran en situación negativa “evolucionan favorablemente”.
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