Higiene natural

La higiene personal y doméstica puede resolverse con fórmulas caseras y naturales. Así evitamos el contacto con multitud de ingredientes peligrosos para la salud. Texto: Natalia de la Torre

La higiene es una de las condiciones para el mantenimiento de la salud. La disponibilidad de agua corriente y los desagües han representado un avance sanitario mayor que todos los medicamentos juntos. Sin embargo, el exceso puede ser también un problema. La industria ha planteado la limpieza como una batalla en la que se han permitido todo tipo de armas químicas que son una amenaza para la salud de las personas y para los entornos naturales. La mayoría de los ingredientes son obtenidos de derivados del petróleo y su seguridad no ha sido demostrada.

Por fortuna, existen alternativas muy simples, caseras, naturales, eficaces, baratas y prácticamente inocuas para las personas y para el planeta. Hay soluciones para todas las necesidades de la higiene personal y doméstica.

Aseo personal

Los efectos del aseo personal
Los fabricantes de productos para la higiene personal tienen a su disposición unos 10.500 ingredientes, de los cuales utilizan alrededor de 125 para crear la docena de fórmulas que utiliza el ciudadano medio. Nadie conoce los efectos de la acumulación en los tejidos corporales de muchos de estos ingredientes. Se sabe que unos son directamente cancerígenos. Otros alteran el sistema hormonal, causan alergias o irritaciones. Elaborando uno mismo los productos necesarios para la higiene personal, se evita el contacto con estas sustancias.

Gel de baño. Mantener la piel limpia, sin alterar su delicado equilibrio, es el objetivo de los jabones y geles caseros. Podemos elaborar un jabón líquido, que puede utilizarse como gel de baño, con los siguientes ingredientes:

1 litro de agua destilada o de lluvia.
25 g de sosa cáustica.
125 ml de aceite de girasol o aceite reciclado de la cocina.

Se deposita en una botella reciclada de plástico –el cristal es peligroso en el baño– de litro y medio la sosa cáustica, que debe manejarse al aire libre, con guantes y mucho cuidado, porque su contacto produce quemaduras.

A continuación se añade el aceite y el agua. Ésta puede ser una infusión de la hierba aromática preferida –con manzanilla, por ejemplo– o se le pueden verter unas gotas de aceites esenciales al gusto, por ejemplo, de naranja, espliego o lavanda.

La segunda vez que preparemos el gel, se puede añadir 50 ml del preparado con anterioridad. Se cierra herméticamente la botella y se agita con fuerza durante 15 segundos. Luego, se destapa y se deja en un lugar con temperatura estable durante 10 días. Cada uno de estos días es necesario agitar la botella –con el tapón puesto– por la mañana y por la noche.

Desodorantes. Frenar la proliferación de bacterias, causantes del olor corporal, es el objetivo de las siguientes fórmulas caseras. Para elaborar un desodorante muy simple se hace una infusión de media hora con 200 ml de agua y una cucharada de salvia y otra de tomillo. Se deja enfriar y se guarda en un pulverizador listo para usar.

Una fórmula más sofisticada y potente contiene los siguientes ingredientes:

100 ml de vinagre de sidra.
100 ml de agua destilada.
100 ml de agua de rosas.
Tres cucharadas de plantas aromáticas desecadas (a elegir entre romero, salvia, lavanda, menta, milenrama o tomillo).

Para preparar el agua de rosas se hierven 20 gramos de pétalos en 120 ml de agua y se dejan en infusión un par de horas. Luego, se filtra con una tela y se guarda en un frasco limpio y hermético. En una olla de cerámica, se calienta el vinagre y el agua justo hasta el punto en que va a comenzar la ebullición. Se vierte la mezcla en un cuenco donde se han puesto las hierbas. Se tapa y se deja reposar durante 20 minutos. Se cuela el líquido en un frasco dotado de pulverizador, se añade el agua de rosas y se agita bien. También es posible elaborar en casa un desodorante en barra. Reuniremos estos ingredientes:

Una cucharada y media de cera de abeja.
Una cucharada de aceite de coco y media cucharada de manteca de cacao.
Una cucharadita de tomillo.
15 gotas de aceite esencial de romero y 15 gotas de lavanda.

Se funde la cera de abeja en un frasco de cristal puesto al baño María. A continuación, se añade la manteca de cacao y, cuando también se haya derretido, se agregan el resto de los aceites, removiendo bien. La mezcla se vierte en un recipiente reciclado de desodorante en barra y se deja que se enfríe.

champúes. La grasa de la piel, el polvo y los contaminantes presentes en el aire ensucian el cabello. Lavárselo en días alternos con champú suave es la opción correcta. Lo puede preparar uno mismo mezclando en medio litro de infusión de saponaria, dos cucharadas de zumo de naranja y dos yemas de huevo batidas. Este champú natural debe guardarse en la nevera.

El cabello también se puede limpiar en seco. El peinado frecuente con un cepillo de cerdas naturales elimina gran parte del polvo y la suciedad. Incluso se puede preparar un champú seco: se mezcla una cucharada de arrurruz o harina de avena con tres gotas de aceite esencial de romero. Se deja que la mezcla se seque y se masajea el cabello con ella. Luego, sólo hay que cepillar el pelo a conciencia.

Pasta dentífrica. La boca es un complejo ecosistema habitado por microorganismos que deben mantenerse en equilibrio. Las bacterias dañinas proliferan y actúan cuando la población de microorganismos inocuos es escasa y el medio es demasiado ácido. Para que esto no ocurra es necesaria una higiene dental correcta y un control de la ingesta de azúcares. Más importante que la pasta de dientes es la técnica y el tiempo que se dedica al cepillado y al uso de la seda dental. Los movimientos deben ser verticales para limpiar los espacios interdentales.

Para sustituir las pastas comerciales se puede elaborar una alternativa casera muy simple con sal marina o bicarbonato sódico y agua. Una más aromática y completa se elabora con:

100 ml de arcilla blanca.
100 ml de glicerina vegetal.
15 gotas de tintura de mirra.
4 gotas de aceite esencial de menta.

Sólo hay que mezclar los ingredientes y remover hasta que adquiera la textura correcta. Se conserva hasta seis meses.

Cremas hidratantes. La hidratación forma parte del cuidado cotidiano de la piel, pero no es fácil encontrar un producto libre de ingredientes innecesarios y nocivos. Existen fórmulas caseras tan simples como ésta:

100 ml de aceite de oliva.
100 ml de aceite de almendras dulces.
Una yema de huevo.
30 ml de zumo de limón.

Después de mezclar la yema y el zumo, se añaden lentamente los aceites de oliva y almendras mientras se remueve.

Limpieza doméstica

El deseo de vivir en un hogar limpio no debe realizarse al precio de exponerse a los agentes tóxicos y contaminantes que contienen los productos convencionales. No hace falta utilizarlos. Uno mismo puede elaborar en casa alternativas naturales para cada uso que ofrecen buenos resultados. No obstante, hay que respetar las fórmulas caseras tradicionales, pues las mezclas inadecuadas de ciertas sustancias, aunque sean naturales, pueden causar irritaciones en la piel o los ojos. En general, en las recetas caseras conviene utilizar agua mineral, destilada u obtenida por ósmosis inversa para evitar la acción de los compuestos clorados y de la cal del agua del grifo.

Multiusos. Un limpiador natural y de aroma agradable para todo tipo de superficies –acero inoxidable, encimeras, maderas, plásticos, cerámicas…– se elabora con una mezca de 600 ml de vinagre blanco, 300 ml de agua y 30 gotas de aceite esencial de eucalipto. Puede guardarse en un frasco pulverizador y se aplica sobre la superficie o utilizándolo para humedecer un paño.

Metales. Los productos de higiene doméstica más agresivos se utilizan en la limpieza de los objetos de metal, pero hay opciones ecológicas. El latón y el cobre se pulen con una mezcla de tres cucharadas de zumo de limón y una cucharada de bicarbonato. Si el objeto está tiznado, se sumerge en vinagre caliente con una o dos cucharadas de sal. En cuanto el brillo aparece, se seca inmediata y enérgicamente con una gamuza de piel. Los objetos de acero pueden sumergirse en zumo de limón diluido con agua y luego frotarse con un estropajo metálico.

Limpiacristales. Un eficaz limpiacristales casero se prepara con una mezcla de agua y vinagre a partes iguales y unas gotas de jabón líquido. Para obtener los mejores resultados, se pulveriza sobre el cristal y se frota con papel de periódico. Una alternativa se prepara con los siguientes ingredientes:

El zumo de un limón.
400 ml de agua sin cal.
Una cucharadita de Maizena.

La mezcla, que debe agitarse bien antes de cada uso, se guarda en una botella de plástico con rociador.

Limpiasuelos. Sea cual sea el tipo de suelo, vale la pena detenerse a considerar si es necesario utilizar las balletas desechables tipo Swiffer o la aspiradora, teniendo en cuenta el gasto energético que suponen.

Los suelos de madera o cerámica se mantienen limpios pasando diariamente una mopa acrílica en seco y húmeda una vez a la semana. Los suelos de terracota quedan perfectos con una mezcla de agua y vinagre blanco al 50 por ciento.

Los de madera sin tratar necesitan más cuidados, incluyendo la aplicación de linaza y ceras nutritivas (de carnaúba, por ejemplo). Tanto en suelos como en muebles, las salpicaduras y derramamientos deben secarse inmediatamente. Si queda marca, puede pulirse la zona con una cera de abeja ligeramente oscura. Luego, se pule a menudo hasta que desaparezca. Los arañazos se tratan de la misma manera.

Para preparar una cera pulidora, se rallan 75g de cera de abeja pura y se ponen dentro de un bol al baño maría hasta que se derritan. Se añaden 150 ml de aguarrás y 10 gotas de aceite esencial de lavanda. Se remueve bien y, antes de que se enfríe y se endurezca, se vierte en un frasco de boca ancha y un par de centímetros de profundidad.

Quitamanchas. Las manchas en las alfombras suelen ser la excusa para utilizar todo tipo de productos artificiales, agresivos y tóxicos, para hacerlas desa-parecer. Sin embargo, los polvos de bicarbonato se bastan para eliminar la mayoría de manchas de grasa, los olores y casi cualquier tipo de suciedad, tanto de las alfombras confeccionadas con fibras naturales como con sintéticas. Simplemente se espolvorea sobre la mancha fresca para que la absorba y luego se pasa la aspiradora. Las que se resistan se pueden tratar de la misma manera con harina de maíz.

Otras opciones son mezclar una parte de jabón líquido y cuatro de agua hirviendo. Cuando se temple, se bate hasta que se convierta en espuma y se aplica con toques de esponja. Se retira con un paño húmedo.

Por otra parte, las alfombras debieran ser sacudidas al aire libre y expuestas al sol por lo menos un par de veces al año –en otoño y primavera, por ejemplo– para eliminar polvo, mohos y bacterias.

Las manchas producidas por animales domésticos pueden combatirse con una solución de tres cucharadas de vinagre y una de jabón líquido. Se deja trabajar la mezcla durante un cuarto de hora y luego se seca con un paño.

En la cocina. El bicarbonato sódico es imprescindible. Mezclándolo con agua a partes iguales (cuatro cucharadas de cada, por ejemplo) se hace una pasta antiséptica, desodorizante y no abrasiva, con la que se puede limpiar el interior de la nevera, las superficies de aluminio, la grifería o las ollas.

Las sartenes de hierro o acero incrustadas se espolvorean con una fina capa de bicarbonato y un dedo de agua hirviendo. Se deja reposar una noche y por la mañana se frota con estropajo metálico. La encimera se puede limpiar espolvoreando el bicarbonato y exprimiendo el zumo de medio limón. Luego, sólo hay que frotar enérgicamente con un paño húmedo.

En el baño. La suciedad en los lavamanos, bañeras y demás superficies de cerámica se elimina con la pasta elaborada con crémor tártaro y agua oxigenada. Los azulejos se pueden pulir con una mezcla a partes iguales de sal, bicarbonato y vinagre.

Las manchas de cal en las mamparas y cortinas de baño desaparecen con vinagre blanco: se deja actuar diez minutos y después se pasa un paño.

La cisterna se limpia echando 150 ml de vinagre blanco y cepillando las manchas antes de vaciarla. Para desinfectar el fondo, se vierten 125 ml de agua con 15 gotas de aceite de árbol de té y se deja que actúe un rato. Si se atascan las salidas de agua, en lugar de sosa cáustica o productos similares, conviene utilizar un alambre desatascador o, mejor aún, desmontar uno mismo el sifón y limpiarlo a conciencia.

Desinfectante. Ya sea para el baño o la cocina, en lugar de los detegentes que incorporan compuestos antibióticos inconvenientes, como el triclosán, que no es eficaz y favorece la aparición de bacterias resistentes, podemos elaborar nuestro propio limpiador desinfectante con 25 ml de bórax y 1 l de agua caliente.

Antimoho. El feo y dañino moho negro que se forma en las cortinas o las mamparas de la ducha se elimina aplicando directamente vinagre concentrado. Puede verterse en los rieles, dejando que actúe durante unos minutos.

Ambientadores. Los convencionales están repletos de aromas sintéticos que traicionan a los naturales y llenan el aire de compuestos volátiles irritantes y alergénicos. En su lugar, podemos encender velas de cera de abeja o de soja –nunca de parafina– que incluyan esencias naturales. Podemos también vaporizar aceites esenciales con pequeños quemadores o aparatos que funcionan con ultrasonidos y que, además, sirven para humidificar el ambiente. Esto es conveniente sobre todo en invierno debido al uso de la calefacción. Otras posibilidades son hervir plantas o especias, como canela, clavos de olor, eucalipto o lavanda.

La ropa. Para lavarla hay que adquirir detergentes ecológicos o con el distintivo de la flor europea. Incluso se puede elaborar un jabón líquido en casa con un litro de agua hirviendo, dos tazas de jabón de manos rallado, dos tazas de bórax y dos tazas de sosa. Se añade lentamente el jabón al agua hasta que se derrite todo. Después se mezcla el líquido con el bórax y la sosa en un cubo, removiendo hasta que todo está disuelto. Finalmente se añaden 8 litros más de agua y 10 gotas de un aceite esencial aromático. En cada colada se usan unos 50 ml de esta mezcla. En lugar de un suavizante se puede añadir a la colada un vaso de vinagre blanco, que además protegerá la lavadora frente a las incrustaciones de cal.

Higiene personal

Productos de higiene personal sana:

GEL DE CHOCOLATE NEOBIO
El chocolate es un excelente estimulante, hidratante y regenerador de la piel gracias a sus propiedades antioxidantes. Es un ingrediente más de este gel de baño natural, junto con la almendra, la vainilla, la pimienta negra y la naranja. Posee la certificación alemana BDIH de la cosmética natural. PVP: 11,40 e/200 ml.

DESODORANTE DE L’OCCITANE
Es posible elaborar un de-sodorante sin agentes bactericidas sintéticos ni sales de aluminio, que taponan los poros. L’Occitane ha recurrido al aceite de oliva y las plantas aromáticas para crear este suave desodorante roll-on con certificación Ecocert. El 98,61 por ciento de los ingredientes son naturales y el 10 por ciento proceden de la agricultura biológica. PVP: 15 e/50 ml.

CHAMPÚES DE URTEKRAM
A los artesanos daneses que elaboran las fórmulas de Urtekram no les ha hecho falta recurrir a nada más que a ingredientes de origen vegetal para crear una amplia gama de champúes concertificación ecológica, sin petroquímicos, conservantes ni otros ingredientes nocivos: de aloe ver, ortiga, algas, henna, espino albar, camomila, lavanda, sin perfume para bebés, de caléndula para niños o de azúcar moreno, entre otros. Éste último (en la foto) utiliza azúcar de comercio justo de Paraguay. Con sello Ecocert, que garantiza que el cien por cien de los ingredientes son de origen natural y que el 12 por ciento se han obtenido mediante métodos ecológicos controlados. PVP: 5,80 e/250 ml

DENTÍFRICO DE ARGITAL
La lista de compuestos no incluidos en esta pasta dentíficas de la casa italiana Argital es más larga que la de los propios ingredientes. No contiene conservantes, perfumes sintéticos, colorantes ni ingredientes de origen animal. Se ha elaborado con kaolinita, aceites y extractos vegetales. Los extractos de salvia y rosa canina se han obtenido con los estrictos métodos biodinámicos avalados por Demeter. La pasta dentífrica cuenta con la certificación alemana BDIH de la cosmética natural. PVP: 5,25 e/75 ml.

JABÓN DE KANTANGIAN
El auténtico jabón de Marsella de toda la vida encuentra una versión ecológica en la marca italiana Kantangian. Para elaborarlo se ha utilizado glicerina y aceites de coco y de oliva saponificados artesanalmente en un proceso a baja temperatura que dura dos días. El resultado es un jabón de consistencia blanda y elástica. PVP: 3,55 e/300 g.

HIDRATANTE DE LOGONA
La alemana Logona, una de las firmas pioneras de la cosmética natural, propone una crema hidratante Oriental, a base de semillas de granada y sésamo. También contiene mantequilla de karité y de cacao, cera de abeja y jojoba. Es un producto certificado por BDIH con ingredientes procedentes de la agricultura ecológica. PVP: 13,75 e/200 ml.

Mejor si no están en la lista

Los términos “PEG-”, “-xynol” y “-eth” se hallan en ingredientes que conviene evitar porque aumentan la permeabilidad de la piel y pueden descomponerse en dioxinas cancerígenas.

Diazolidinyl urea e imidazolininyl urea son compuestos que pueden descomponerse y liberar formaldehído, que está bajo sospecha de causar cáncer.

El plomo es un metal pesado muy tóxico que puede contaminar ingredientes como hydrated silica, que se emplea en la pasta de dientes. Los conservantes de máscaras y maquillajes pueden estar contaminados con mercurio.

Las nanopartículas de diversas sustancias son cada vez más utilizadas en cremas solares y productos de belleza. Su pequeño tamaño puede hacer que lleguen a todos los rincones del organismo.

Los parabenes son conservantes que se hallan bajo sospecha de participar en el desarrollo del cáncer de mama. Los fabricantes más sensibles ya han comenzado a retirarlos de sus formulaciones.

Términos como “liquid paraffin” o “petroleum” esconden destilados del petróleo. Los términos “fragrance” y “parfum” se refieren a aromas asociados a alergias, alteraciones hormonales y neuronales.

Para la casa

Productos para la casa

LIMPIACRISTALES SODASAN
Alcohol y detergentes –tensioactivos– obtenidos de materias primas vegetales. Éstos son los dos únicos ingredientes, completamente biodegradables, que emplea la marca Sodasan en su limpiacristales. También es apto para parabrisas, espejos y azulejos. Para reducir el impacto ambiental, se comercializan envases de dos litros para ir rellenando el pulverizador. PVP: 4,50 e/500 ml.

MULTIUSOS DE ECOVER
A los detergentes de origen vegetal, este multiusos de la firma belga Ecover suma jabón, goma xantana, ácido cítrico, alcohol y perfume natural de cítricos. Sirve para todo tipo de superficies y resulta económico: basta un tapón por cada cinco litros de agua. El envase puede rellenarse y se reduce el precio un 30 por ciento. PVP: 3,98 e/1 l.

Limpiador wc de ecolino
Los productos agresivos para la limpieza del váter, repletos de ácidos, se pueden evitar recurriendo a alternativas como el producto de EcoLino, que resulta eficaz y deja un agradable olor natural. Es biodegradable al cien por cien e incorpora una sustancia inocua y muy amarga para evitar la ingesta accidental por parte de niños. PVP: 3,35 e/750 ml.

A evitar

Ingredientes que conviene evitar

Los glicoléteres, que se descubren en la lista de ingredientes por la presencia de la palabra “glycol”, son disolventes que pueden alterar los sistemas nervioso y endocrino (se vinculan a una reducción en la cantidad y la calidad de los espermatozoides).

La monoethanolamine (MEA) se asocia con asma, daños hepáticos e irritaciones de piel, ojos y vías respiratorias.

Los ácidos hidroclorhídrico y sulfúrico y el amoniaco, que se emplean en productos para el baño, son sustancias tóxicas que pueden causar quemaduras e irritaciones de las vías respiratorias y los ojos.

Los alquilfenoles etoxilados, en detergentes y desinfectantes, son sospechosos de alterar el sistema hormonal.

El triclosán es un agente bactericida que no ha demostrado su eficacia en los productos de limpieza y que una vez liberado en el entorno favorece la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos existentes.

Las fragancias sintéticas, (“parfum”, en la lista de ingredientes) favorecen el asma, las alteraciones hormonales y probablemente varios tipo de cáncer.

URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=4638

Escrito por Redacción el abr 15 2010. Archivado bajo Reportajes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

8 Comentarios por “Higiene natural”

  1. Delia

    A Lucía aunque haya pasado un año me gustaría invitarla a pasarse por la página cosmetic database donde aparecen los estudios científicos relacionados con muchos de los ingredientes utilizados en la cosmética convencional donde se pueden ver que tienen potenciales peligros (algunos pendientes todavía de concretar en el grado) sobre la salud humana. Desgraciadamente poderoso caballero es don dinero por un lado, y por el otro la industría química que es bastante reciente (aproximadamente algo más de un siglo) ha creado muchos compuestos químicos de los que no se han visto o no ha interesado ver los problemas que pueden generar en el cuerpo humano. Cada vez hay más estudios que comienzan a generar luz sobre todos estos químicos. Le invito a que pasen por esa página (está en inglés) poner un elemento de los aparecen en su champú y ver los estudios asociados y las enfermedades que pueden producir se sorprenderían. La ciencia avanza y las ideas y estudios cambian, como pasó por ejemplo con el aceite de oliva o el pescado azul, productos que no eran saludables en el pasado y que posteriormente se demostró que si lo eran, sólo que aquí es la situación inversa. Me ha gustado el artículo

  2. Alicia

    Cuidado con las formulas de los jabones caseros!! En la que se da en esta entrada de jabñon liquido la sosa es excesiva para la cantidad de grasa que se usa y quedará en el jabón sosa libre sin saponificar que podrá agredir a nuestra piel.
    Además segun los pasos que se dan para hacer el jabón NUNCA se debe echar encima de la sosa el agua ES MUY PELIGROSO, siempre primero el agua y luego despacio y con cuiadado la sosa y diluirla bien en un sitio aireado, y en un recipiene de plastico resistente al calor o de acero inoxidabl, nunca de aluminio.

  3. DANIEL

    PERDON SE ME OLVIDABA, QUE PROPORCION PUEDO UTILIZAR PARA 1 KILO DE POLVO DE ALUMBRE?
    NUEVAMENTE GRACIAS.

  4. DANIEL

    BUENAS NOCHES, ESTOY ELABORANDO DESODORANTE LIQUIDO CORPORAL A BASE DE MINERAL DE ALUMBRE, PARA SU ELABORACION TENGO QUE PULVERIZAR EL MINERAL Y ADICIONARLO AL AGUA, PERO ME HAN HECHO SABER QUE SERIA BUENO ADICIONARLE ALGUN “SUAVIZANTE” (QUE SE REVOLVERIA CON EL POLVO DE ALUMBRE) PARA PODER DILUIRLO EN EL AGUA, ALGUIEN ME PUDIERA DECIR QUE TIPO DE SUAVIZANTE EN POLVO PUEDO UTILIZAR SIN QUITARLE SUS PROPIEDADES AL DESODORANTE?
    AL PARECER EL SUAVIZANTE ES PARA EVITAR QUE LAS SALES MINERALES RESEQUEN DE MAS LA PIEL.
    GRACIAS POR SU APORTE Y ESPERO RESPUESTA.
    SALUDOS DESDE MEXICO
    DANIEL.

  5. Natalia de la Torre

    Como autora del articulo quiero responder a los comentarios de Lucía y Carolina.

    Creo que si se utilizan palabras como “despropósitos”, “engañar” y “confundir” y se aluden a “ciertos intereses” en un espacio abierto como este se debería concretar más.

    ¿Qué despropósitos? ¿Dónde engaño o confundo? ¿Qué intereses?

    Es evidente que este no es un artículo de investigación para una revista científica, donde es obligatorio citar la fuente de cada dato. Soy una periodista que después de informarme adecuadamente intento ofrecer un texto práctico. Además soy completamente independiente, no tengo relación alguna con los fabricantes de cosméticos naturales.

    No me dirijo sólo a expertos, sino a lectores normales y corrientes, pero cada afirmación que realizo está fundamentada en estudios científicos, en opiniones de profesionales cualificados o en mis propios conocimientos. Si algún lector necesita conocer la fuente original de algún dato concreto, me encantará responderle.

    Que un producto químico esté autorizado para su uso en cosmética e higiene no quiere decir que sea inocuo para las personas y para el entorno. Si así fuera, no tendría sentido la existencia de reglamentos para la cosmética natural y ecológica, donde se excluyen precisamente cientos de ingredientes porque no ofrecen una seguridad o una calidad suficientes, según sus creadores.

    Es la misma situación que se produce en la alimentación: los productos convencionales pueden contener plaguicidas y aditivos sintéticos que están prohibidos en los alimentos ecológicos.

    Por cierto, por el momento no existe ningún borrador ni ley europea de la cosmética natural o ecológica. Desde el pasado mes de enero existe una normativa armonizada entre diferentes organismos certificadores privados. Para más información, se puede visitar la web http://www.cosmos-standard.org/

    Por supuesto, la diferencia entre productos naturales y convencionales no es sólo la proporción de elementos naturales, como afirma Lucía. Entre otras cosas, están totalmente prohibidos, en cualquier proporción, cientos de ingredientes, entre ellos los de origen transgénico, las nanopartículas o los irradiados, que sí se encuentran en la cosmética convencional.

    Por tanto, para la cosmética natural no es suficiente con atenerse a las leyes mínimas que señala Lucía, ni es cuestión de proporciones.

    Por otra parte, los ingredientes que hoy se consideran seguros (por la ley) pueden ser prohibidos mañana. Es algo que pasa continuamente. ¿Se hace mal al proponer una cosmética natural y ecológica, libre de ingredientes bajo sospecha, en la medida de lo posible? Y las sospechas, claro, se basan en investigaciones publicadas.

    En cuanto al uso de la sosa cáustica, es un agente necesario para la saponificación y su uso responsable no representa un problema, a menos que queramos prohibir el derecho de los ciudadanos –que han disfrutado durante siglos– a elaborar el jabón con que se lavan…

  6. Lucía García

    Normalmente no suelo intervenir en este tipo de foros pero sinceramente este artículo me ha parecido todo un despropósito donde más que informar creo que se trata de engañar y confundir a la opinión pública en post de ciertos intereses.

    Soy doctora en Química y he trabajado bastantes años en investigación dentro de la rama de Bioquímica. En investigación cuando se hacen afirmaciones como las que se hacen en este artículo se citan las fuentes concretas, los medios utilizados en dichos estudios y las conclusiones a las que se llega.

    Al contrario, en este artículo se hace un barullo de muchas afirmaciones, tildando a muchos ingredientes de perjudiciales y nocivos, sin citar ni estudios ni fuentes concretos. Además muchos de los que citan en el presente artículo se encuentra presentes en alimentos y medicamentos que tomamos habitualmente, suponiendo ésta una forma de entrada a nuestro organismo muchísimo más directa y peligrosa.

    Los cosméticos naturales se diferencian de los otros en que incluyen una mayor proporción de elementos naturales. Según los márgenes establecidos por los borradores de leyes del Parlamento Europeo, esta cosmética puede tener un máximo de un 5% de productos ‘químicos’.

    Los consumidores somos los primeros en exigir que los productos cosméticos tengan un tacto sedoso, un olor agradable, una buena penetración y se mantengan estables, algo que no se puede conseguir sin la ayuda de ingredientes como emulgentes, aromas, conservantes, etc. Las normativas Europeas sobre ingredientes cosméticos son muy estrictas y velan por la seguridad de los consumidores.

    Así la actual reglamentación cita textualmente lo siguiente “Los productos cosméticos deben ser seguros en condiciones de utilización normales o razonablemente previsibles. En especial, un razonamiento basado en el balance entre riesgos y beneficios no debe servir como justificación de un riesgo para la salud humana”

    Además en cuanto a las sustancias consideradas mutagénicas o cancerígenas expone lo siguiente:
    “En la evaluación de seguridad de las sustancias, en particular de las clasificadas como carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción (CMR) de las categorías 1A, 1B y 2, debe examinarse la exposición global a esas sustancias procedente de todas sus fuentes. La evaluación por parte del CCSC de la utilización de sustancias clasificadas como CMR 1A y 1B en productos cosméticos debe tener asimismo en cuenta la exposición a dichas sustancias de los grupos de población vulnerables, como los niños menores de tres años, las personas de edad avanzada, las mujeres embarazadas o en período de lactancia y las personas con respuestas inmunitarias alteradas.”

    Por tanto, en vista de todos esto les sugeriría que antes de hablar tan a la ligera de los ingredientes cosméticos sin dar estudios concretos que demuestren su efecto nocivo sobre las personas consulten la página de la comunidad Europea acerca de los productos cosméticos donde SÍ se hace referencia a estudios que demuestran la no peligrosidad de estos compuestos.

    http://ec.europa.eu/enterprise/cosmetics/cosing/

    Asimismo, por respeto y seguridad de los consumidores, les pediría que a la hora de publicar artículos de este tipo fuesen más comedidos, ya que por ejemplo la Sosa Cáustica, es una sustancia muy corrosiva, que puede provocar quemaduras graves y cuya concentración en los cosméticos está regulada y limitada por ley.

    Asimismo el uso de aceite reciclado de cocina puede también resultar dañino ya que el aceite se descompone al freírlo generándose sustancias irritantes y potencialmente tóxicas.

    Y como no quiero extenderme más pido que divulguen más información concisa y precisa, y menos confusión.

    • Carolina

      Gracias por el aporte Lucia, tambien creo que antes de opinar sobre la peligrosidad de ciertos productos deberian por lo menos de nombrar fuentes en donde un@ pueda informarse, estudios, etc. A mi en verdad lo que mas me preocupa es la contaminacion ambiental que hacemos al utilizar tantos productos de limpieza…
      Otra cosa, me sorprende con que facilidad hablan de la sosa caustica!!! Es muy peligrosa si se utiliza sin las precausiones debidas!!

  7. Ana

    Muy buen artículo ¡Gracias!

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