Rebeca Atencia, ‘la dama de los chimpancés’ española

La veterinaria dirige el centro de recuperación de estos animales fundado por Jane Goodall en la República del Congo. Texto: Miguel Martín Álvarez. Fotos: Instituto Jane Goodall

Esta gallega de 32 años dirige desde el mes de abril de 2006 el Centro de Recuperación de Chimpancés de Tchimpounga, en el suroeste de la República del Congo. Ubicado dentro de la reserva natural homónima de 7.000 hectáreas de superficie, acoge en la actualidad a cuatro monos cercopitecos, seis mandriles y un total de 141 chimpancés, la mayoría huérfanos, rescatados de los cazadores furtivos y de los traficantes de especies animales. Al igual que su predecesora y maestra, Jane Goodall, conocida como la dama de los chimpancés, Rebeca Atencia entiende el trabajo del día a día con los grandes simios como parte de un proyecto mucho más amplio de lucha por el planeta y por una forma de entender la existencia más consciente y armónica con la naturaleza.

No resulta fácil encontrar en estos tiempos personas que puedan trabajar en su pasión, aunque sea a miles de kilómetros. ¿Cuál es el impulso primigenio de trabajar por y en la naturaleza en una labor tan importante como la que hacéis en este centro?
Lo que nos impulsa a trabajar tan lejos de casa es un sentimiento de esperanza. Pese a que nuestro proyecto recoge a chimpancés huérfanos con un pasado trágico, nosotros estamos aquí para darles una segunda oportunidad. Intentamos que no se sientan tristes, solos o enfermos. En nuestro centro los chimpancés están fuera de peligro y con la esperanza de que algún día volverán a ser libres. Todo es un proceso y nosotros estamos aquí para impulsarlo.

Pensando en otros que os quieran imitar, ¿qué obstáculos hay que superar durante el camino para alcanzar lo que habéis logrado?
Los obstáculos que uno encuentra en el camino para llegar hasta aquí son muchos. Primero, hay que quererlo de verdad, estar dispuesto a renunciar a la vida cómoda de Europa y al contacto con tus seres queridos. Organizar tu vida pasada para retomar una nueva conlleva su tiempo y su estrategia. Mi consejo a la gente que quiera dar el paso de dejarlo todo e irse a trabajar a África es que no tenga miedo de lo desconocido porque, a veces, descubrir cosas nuevas es muy gratificante. En este continente africano hay mucho por hacer y hace falta gente que quiera ayudar.

Intentos de fuga

Me gustaría que nos contases alguna anécdota reciente que hayas tenido con los chimpancés. Háblanos sobre la etología de estos primates; sobre su comportamiento habitual y sobre sus semejanzas con el ser humano.
Las anécdotas más espectaculares suceden en Tchimpounga cuando los chimpancés intentan escaparse de las instalaciones. Aunque éstas son amplias, estos animales son muy inquietos y, como es natural, se aburren como las personas si no tienen mucho que hacer. Por eso es interesante ver cómo se las ingenian para intentar saltar las vallas. Dentro de las instalaciones hay estructuras construidas a base de madera de eucaliptos donde los chimpancés se protegen del sol y ejercitan sus músculos. En ocasiones, un individuo consigue extraer de algún lado un trozo de metal y lo utiliza para hacer palanca entre dos postes de estas estructuras, consiguiendo arrancar uno de ellos. Cuando esto sucede, resulta algo excitante para estos chimpancés, un triunfo de su pericia, pues usando un utensilio han conseguido un propósito. Sin embargo, la finalidad no era ésa. En realidad, su objetivo final era arrancar ese largo poste y transportarlo, un chimpancé sujetándolo por un extremo y otro por el opuesto, completamente erguidos, y posicionarlo sobre el vallado eléctrico que rodea la instalación para usarlo como puente aislante que les permita la huida trepando por él. En esta operación podemos observar premeditación, uso de utensilio, colaboración, marcha bípeda, estrategia y conocimiento de que la madera es un aislante de la electricidad. Cuando ves esto, te das cuenta de que el chimpancé está un paso por delante del resto de los seres vivos, a excepción del ser humano. Pero aparte de estas asombrosas anécdotas, en Tchimpounga observamos a diario cómo la conducta del chimpancé se asemeja a la del ser humano de una manera sorprendente; mucho más de lo que algunas personas estarían dispuestas a aceptar. Entre ellos existe la organización de grupo, la jerarquía, la depresión, la ternura, la desesperación, el ingenio, la mentira, la colaboración, la generosidad, la avaricia, el perdón…

Jane Goodall fue quien fundó el santuario de Tchimpounga y quien confió en ti para su dirección. ¿Qué relación mantienes en la actualidad con ella? ¿Sigue siendo una persona imprescindible para entender la conservación de la naturaleza en África?
Jane es un referente actualmente en el mundo de la conservación del medio ambiente. Cuando empezó, ya era una mujer joven, intrépida, curiosa y con grandes convicciones. Su esfuerzo durante casi 50 años valió para conocer mejor a los chimpancés y descubrir datos interesantes sobre su comportamiento, siendo algunos de ellos primicia mundial. Con el tiempo, Jane decidió comenzar a viajar por el mundo para dar a conocer la situación de grave peligro en que se encontraban los chimpancés y sus ecosistemas. En una de sus visitas a Congo-Brazzaville vio que en esta parte de África existía un gran problema con el tráfico de bebés chimpancés. Las madres eran asesinadas para consumir su carne y sus bebés, vendidos como mascotas a gente sin escrúpulos. Esto la impactó y decidió comenzar a construir los cimientos de lo que sería con el tiempo el centro de acogida de chimpancés huérfanos más grande del mundo, Tchimpounga, que es donde ahora trabajamos Fernando Turmo y yo. Nuestra relación con ella es muy cordial y su visita anual al centro de Tchimpounga siempre nos estimula. Nos da consejos y ánimos. Tiene una gran energía interior y una visión optimista de la vida. Su mensaje contiene un alto grado de esperanza. Ella cree en la capacidad de la gente para cambiar las cosas. Cuando la escuchas un rato, crees que todo es posible.

Dentro de tu ámbito, ¿cómo ves el interés que existe por el medio ambiente, los medios que se ponen para su protección y la sensibilización de la sociedad? ¿Es todavía un asunto lateral, secundario, o lo percibe la sociedad ya como un tema principal?
Hay una frase que dice: “Sigue haciendo lo que estás haciendo y seguirás consiguiendo lo que estás consiguiendo.” Creo que nuestra sociedad está cada vez mejor comunicada gracias a la televisión, a publicaciones en libros y periódicos y a internet, entre otros medios, y esto está produciendo un mayor conocimiento de lo que ocurre en todo el mundo. En la actualidad existe más consciencia de los problemas que amenazan los ecosistemas de la Tierra que hace un siglo. La gente está empezando a reaccionar, a asociarse, a llevar a cabo una revolución; se trata de una revolución verde, por decirlo de alguna forma. Esta energía está llegando a los gobiernos y éstos se ven obligados a escuchar. Sin embargo, éste es un proceso que llevará tiempo hasta que comience a ser más contundente y efectivo; quizás varias generaciones. Es una batalla contra el reloj y contra lo que ya hemos dejado partir.

Después de la Cumbre de Copenhague, ¿tienes esperanzas de que se establezca un cambio sustancial? ¿Está la humanidad preparada para asumir esos cambios necesarios?
Las cumbres del clima son positivas, porque todas estas reuniones internacionales son el reflejo de nuestra voz; de la voz de cada individuo cuando conversamos en la calle, cuando enseñamos en un colegio, cuando damos buen ejemplo con nuestra actitud respetuosa con el medio ambiente, cuando respondemos a las preguntas de una entrevista, como ahora… Cada uno de nosotros es importante. Ésa es la noción que tenemos que tener clara. La responsabilidad no es sólo de los gobiernos, no es siempre de los otros. El presidente Barack Obama en Estados Unidos es un ejemplo muy gráfico de que las cosas pueden evolucionar positivamente. Los ecologistas hemos pasado de ser unos románticos raros y medio hippies a formar parte de la filosofía de la futura política e, incluso, de la economía.

Consumo madera tropical africana
¿Qué puedes comentar sobre el consumo de madera tropical africana, de la que España es un importante importador?
España es uno de los mayores consumidores de madera tropical del mundo. Este dato no habla muy bien de nuestra responsabilidad en esta materia. Esto debe cambiar y de manera urgente. La gente se entristece cuando ve los documentales que hablan de la rápida deforestación de la cuenca del Amazonas o el Congo. Sin embargo, no somos conscientes de que nuestro país tiene un oscuro papel en esta historia. Una gran cantidad de toneladas de madera tropical llega a España todos los años. Las selvas del mundo están pagando caro nuestro ritmo de vida y la falta de interés sobre lo que pasa fuera de nuestras fronteras. Los puertos de nuestro litoral reciben barcos llenos de gigantescos árboles cortados, selvas enteras están siendo descargadas en nuestra tierra para ser convertidas en suelos, armarios, vigas, contrachapados, mobiliario urbano, sillas… La pregunta que debemos responder es: ¿cuándo vamos a reaccionar los españoles ante esta situación? Junto con Inglaterra y Francia, estamos devastando gran parte de las selvas del mundo, incluidas las asiáticas.

¿Qué opinas del actual problema del cultivo de aceite de palma?

Se ha popularizado el cultivo de un tipo de palmera que da un aceite muy útil en la fabricación de cremas y en alimentación. El problema es que estas plantaciones se extienden en superficies enormes, utilizando el suelo de las selvas, que fueron cortadas y quemadas previamente para dejar espacio a este monocultivo erosivo y destructivo. Y los orangutanes están pagando el precio. Yo he visto con mis ojos los centros de orangutanes huérfanos de Borneo. En uno de ellos llegué a contar más de 300. Esto es intolerable. ¿Nadie va a hacer nada para evitarlo? Nosotros, como individuos, podemos empezar por evitar el comprar los productos que estén manufacturados con aceite de palma. Si lo hace una persona sola, el cambio será insignificante, pero si este comportamiento es seguido por mucha gente, los fabricantes dejarán de utilizar este aceite y, consecuentemente, las selvas de Indonesia podrán conservarse. La conciencia de lo que podemos hacer como individuo es muy importante y decisiva. ¿Compro estos cereales para desayuno con aceite de palma? ¿Sí? ¿No? Las empresas que lo manufacturan van a tener en cuenta nuestra decisión. Depende de nosotros.

Una pasión compartida

Desde sus comienzos hasta ahora, Rebeca Atencia cuenta con la suerte de poder compartir su pasión en el santuario de chimpancés con su marido, Fernando Turmo. Es el coordinador de comunicación del Instituto Jane Goodall en el Congo y su labor principal se resume en dos áreas: la recopilación de material fotográfico y audiovisual, que envía periódicamente a la central del instituto en Washington, y llevar a cabo los proyectos publicitarios y de educación ambiental sobre la conservación del chimpancé. Sus destinos se juntaron en Madrid, precisamente en un centro de recuperación de estos animales. “El proyecto de trabajar con chimpancés fue decidido en España por los dos”, comenta Fernando. “Ella estaba trabajando como veterinaria en el safari de Aitana, en Alicante, y ya sabía lo que era trabajar con animales salvajes. Lo dejamos todo y partimos sin mirar atrás. Juntos comenzamos en la organización Help Congo y juntos seguimos en Tchimpounga.”

URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=5031

Escrito por Redacción el may 25 2010. Archivado bajo Entrevistas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

2 Comentarios por “Rebeca Atencia, ‘la dama de los chimpancés’ española”

  1. rafael fosch

    El camino esta en tí Nadia… Indaga en tí, profundiza en tí, obsérvate en el cotidiano vivir, qué te
    atrae y qué te repele, cómo y qué comes, cómo respiras, qué piensas, cómo y qué respetas, sientes
    y te emocionas con facilidad?, al observar la Vida y el Universo ¿no te maravillas?.
    Aquiétate y sabe: todo esta en tí Nadia… no busques fuera tan sólo, respira, entra en silencio y
    fluye sin miedo…

  2. nadia bouhadjeb

    sólo puesdo mostrar adimiración por persnas que hacen cosas por los demás y en este caso por los chimpances.También admiro a mme Jane Goodalle…sus valores y valentía en la vida de vivir su propia vida y haber hecho aquello que amaba. Ojala pueda yo algún día encontrar mi verdadero camino y participar y colaborar y sentirme útil en este planeta …..OJALA DESCUBRA ESTE CAMINO
    Nadia bouhadjeb, Cambrils mayo 2010.

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