Sano por dentro y por fuera
El edificio ganador del Premio ENDESA 2009 alberga el Banco de Sangre y Tejidos de Cataluña. Por su singularidad, destaca especialmente la unidad de células de cordón umbilical. Su consumo energético es un 80% inferior al de un edificio acristalado del mismo tamaño y características. En cifras, representa el ahorro de un millón de kWh/año, equivalentes a 650 toneladas de dióxido de carbono. Esto se consigue gracias a tres aspectos básicos: el aislamiento térmico, el uso de iluminación natural y la eficiencia de los sistemas de calefacción y climatización.
La clave del aislamiento es la fachada de muro de hormigón, que actúa como escudo térmico, y el uso de persianas y vidrios de baja emisión térmica. Por su parte, la iluminación natural se ha obtenido gracias a un gran patio central y a la colocación de persianas interiores replegables. Cuando este último elemento se sitúa en un ángulo de inclinación determinado, transmite luz natural al interior del local por reflexión.
Para los elementos fijos del edificio se han escogido materiales minerales que compensan la elevada cantidad de energía necesaria para su fabricación gracias a su larga vida útil. Por el contrario, para los acabados se ha optado por materiales de baja energía incorporada, ya que, previsiblemente, serán objeto de remodelaciones y reposiciones frecuentes. En concreto, son materiales orgánicos o metales con alto poder de reciclaje, como el acero o el aluminio.
Un edificio de estas características alberga multitud de instalaciones eléctricas susceptibles de emitir campos electromagnéticos, causantes de la aparición de numerosos casos de lipoatrofia en edificios que no han tomado las precauciones necesarias. Para ello, se han instalado tomas de tierra en todos los elementos metálicos. Además, se han controlado y limitado los campos electromagnéticos a los que están expuestos los usuarios.
La construcción presenta características de sostenibilidad relacionadas con el sector sanitario. Las instalaciones tratan una gran cantidad de material biológico, susceptible de ser contaminado o de contaminar a los usuarios. En este caso, los equipos empleados tienen un grado de eficiencia diez veces superior a las instalaciones usadas en los quirófanos. Por otro lado, se han construido plantas diáfanas que permitirán las adaptaciones necesarias sin obras de consideración. Esto responde a las previsiones de futuras remodelaciones y redistribuciones en función de las necesidades de los espacios.
Por último, hay que destacar la participación activa de los futuros usuarios en el proceso de diseño. Los debates facilitaron la obtención de un edificio altamente sostenible que ha respetado las necesidades específicas de sus trabajadores.
Por Enric Aulí y Jordi Fernández



Sumario n.369
Muy interesante es el mejor sistema.
Desearia hablar con los arquitectos
Un saludo