Antenas de telefonía ¡camufladas!
Las compañías de móviles esconden cada vez más los repetidores para evitar la oposición vecinal a esos aparatos que nadie quiere cerca por sus posibles efectos sobre la salud. Por Rafael Carrasco.
Un vistazo al paisaje de nuestras ciudades nos muestra una maraña de antenas que tiene mucho que ver con la popularización del teléfono móvil o la red de internet sin cables. En los últimos años, la eclosión de los móviles UMTS está disparando el número de repetidores –nadie sabe cuántos– y con ello, la contaminación electromagnética. Semejante despliegue choca, sin embargo, con el creciente rechazo social a clavar en los tejados y azoteas tecnologías que pueden dañar la salud de las personas. Y pese a todo, la instalación masiva sigue su curso. ¿Cómo? Con una estrategia sibilina que consiste en convencer a los vecinos de la comunidad donde se instalan sus aparatos y camuflar la estación-base con un amplio repertorio de disfraces para que las demás comunidades no sepan siquiera el peligro que tienen a escasos metros de su vivienda. Así, ojos que no ven… Pero las asociaciones vecinales y las organizaciones ecologistas ya se han puesto en marcha y están aprendiendo electrónica para descubrir este nuevo y oculto peligro para nuestra salud que son las antenas camufladas.
Desde que comenzó el despliegue de la telefonía UMTS o de tercera generación –que permite la recepción de internet o televisión en la pantalla del terminal, pero que exige una señal mucho más limpia–, se supone que hemos pasado de las 30.000 antenas GSM a más de 50.000. Aunque, en realidad, no sabemos la cifra exacta, ya que el Ministerio de Industria desconoce cuántos repetidores hay hoy en España y las operadoras no dan información alguna al respecto.
Si no nos hemos enterado de todo esto es, tal vez, porque no se ven en los tejados más antenas, sino más cornisas, chimeneas, farolas, falsos aparatos de aire acondicionado, palmeras, pinos y todo tipo de árboles de plástico, que, junto con otros envases, sirven para ocultar los dispositivos radiantes. Los más pequeños, llamados “picoantenas”, pueden esconderse en paredes y balcones, en una marquesina de publicidad, tras una señal de tráfico… De todos modos, ya se han producido movilizaciones vecinales contra antenas ocultas en Madrid, Alcalá de Henares y Daganzo (Madrid), Guadalajara, Burlada y Tudela (Navarra), Zaragoza, Barcelona, Badalona (Barcelona), Murcia, Albacete, Almuñécar (Granada), Ronda y Benalmádena (Málaga), Mieres (Asturias), Getxo (Vizcaya), Salamanca, Garachico (Tenerife) y muchas otras localidades.
Burocracia municipal
El de la oposición vecinal no es el único problema al que se enfrentan los interesados en montar un repetidor. Según han reconocido directivos de Telefónica en alguna ocasión, el despliegue de las redes UMTS está yendo más lento de lo previsto debido al rechazo social y a la burocracia municipal, atascada casi siempre por falta de personal y porque ese personal tiene que lidiar con docenas de normas que afectan a la instalación de antenas. De hecho, el plazo medio desde que se solicita una licencia en España hasta que se pone en marcha la infraestructura es de 18 meses, según datos de esa compañía, mientras que en otros países de la UE, ese plazo se reduce a cuatro y, en la mayoría, no supera los diez.
Pues bien, contra la burocracia también parece funcionar la estrategia del camuflaje. Es el caso del repetidor oculto de Telefónica instalado en un edificio de la propia compañía en el casco histórico de Garachico (Tenerife) y que, según un informe de la propia Policía Municipal, carece de todo permiso. Su alcalde, Ramón Miranda, ha declarado recientemente: “Estaré muy vigilante con estas actuaciones de la compañía porque, en anteriores ocasiones, ha habido precedentes de una actuación premeditada y con alevosía de la empresa por encima de la ley vigente.”
Un caso parecido es el de Tudela, un precioso pueblo de la Ribera de Navarra, cuyo ayuntamiento ha optado por aplicar el principio de precaución. Por eso, de momento, mantiene una moratoria a la colocación de nuevas antenas en el casco urbano hasta que se establezcan en el Plan General de Ordenación Urbana –en la actualidad, en proceso de elaboración– los lugares en los que se pueden colocar los emisores sin riesgos para la salud de la población.
Escondites elaborados
Buena parte de la moratoria se debe a la acertada presión de Ecologistas en Acción de la Ribera, que, con la inestimable colaboración de no pocos tudelanos, se dedica a cazar antenas ilegales. Hace unos meses, encontraron dos camufladas; la primera, en un tejado a 20 metros del ayuntamiento, en la peña la Jota, que, al parecer, financiaba sus actividades lúdico-festivas con este curioso arrendamiento. La segunda se encontraba a 200 metros de los colegios Virgen de la Cabeza y Jesuitas y la guardería María Reina.
“Somos –explica, con humor, Rafael Sánchez, de Ecologistas en Acción-La Ribera– una especie de CSI buscando antenas camufladas, y lo bueno es que estamos consiguiendo mucha colaboración ciudadana. Cuando la gente ve que se está haciendo algo sospechoso, nos lo comenta y nosotros vamos con nuestro medidor, rastreamos la zona y, si nos aparecen picos de emisiones, empezamos a indagar dónde puede estar la estación.” Eso exactamente es lo que ha ocurrido con la última antena oculta descubierta, un repetidor de grandes dimensiones encajado en un hueco de aireación en cuya punta se veía una chimenea aparentemente normal. Según cuenta Rafael Sánchez, a los vecinos de la propia finca, que no sabían nada de esto, les extrañó unas conducciones de electricidad desproporcionadas para un edificio de viviendas y que un respiradero tuviese puerta en la azotea.
El camuflaje, sin embargo, no siempre es perfecto. Como los elementos mimetizadores tienen que ser ligeros para no entorpecer la emisión de ondas, no siempre resisten bien la intemperie. “Ha habido casos –explica Pedro Belmonte, especialista en esta clase de contaminación de Ecologistas en Acción Murcia– en que rachas de viento han volado el camuflaje de la chimenea y ha quedado el repetidor al descubierto, como ha ocurrido en un tejado de Murcia capital y otro, muy cerca de allí, en Nonduermas.”
Las excusas de los operadores
Esta revista ha intentado saber lo que opinan de todo esto las operadoras de telefonía, las principales beneficiadas de unas prácticas que les han permitido llenar de antenas las ciudades sin mayores sobresaltos y lo primero que llama la atención es que ellas nunca hablan de ocultar un peligro a la gente, sino de “reducir el impacto visual” de tanta antena elevándose en los tejados. En realidad, lo único que hemos obtenido de ellas o de sus asociaciones representativas es un texto redactado para la ocasión y que ha sido consensuado por Telefónica, Vodafone, Orange, Yoigo y el lobby de estas empresas, RedTel. Según el texto, “los operadores de telefonía móvil son conscientes desde hace tiempo de la importancia del impacto visual de sus instalaciones y de la necesidad de la integración de éstas en el entorno. La mimetización de las antenas no responde a querer ocultar nada a los ciudadanos, sino al compromiso de actualizar de manera progresiva las redes de telefonía móvil para adecuarlas a la realidad tecnológica más reciente, y con el objetivo de reducir el impacto visual e integrarlas de manera más efectiva en su entorno, manteniendo al tiempo los niveles de cobertura y calidad.”
“Como ha aumentado la percepción social del riesgo ligado a estas antenas –contesta Pedro Belmonte–, las empresas de telefonía venden el camuflaje con el lema de evitar los impactos visuales, pero es una manera de esconder la basura debajo de la alfombra para que no puedan surgir críticas o denuncias.” Toni Oller, ecologista en acción de Barcelona, vivió hace año y medio un hecho que pone en duda esa preocupación de las compañías por la “contaminación visual”. “En el barrio de Sant Antoni de Barcelona tuvimos movilizaciones vecinales en enero de 2007. Hubo hasta antidisturbios y en seguida se empezaron a tapar en la zona las antenas.”
En medio de esas movilizaciones, Oller entró con su medidor al ático donde vive el tío Toni, un personaje en este barrio porque ha sido palmero de Peret. Situada la vivienda al lado del edificio de Telefónica, justo debajo de una antena de más de 20 metros, se llegó a medir tres voltios por metro cuadrado en un lado de la cocina y en un baño, 3,6; cuando la Convención de Salzburgo recomienda no superar los 0,6.
‘Detectives de radiaciones’
Con la mimetización de antenas, la oposición a los emisores de contaminación electromagnética, una de las principales movilizaciones locales de los últimos 15 años, ha entrado en una nueva fase, y quienes están al frente de esa lucha tienen que afinar su pericia para convertirse en verdaderos detectives de radiaciones. El geobiólogo Pedro Cores, especialista en evitar campos electromagnéticos, también se dedica de vez en cuando a cazar antenas camufladas. En el vídeo Zona de Sombra (visible gratuitamente en la web www.pradera.tv), podemos verle recorriendo las calles de Almuñécar (Granada) junto a un grupo de vecinos para localizar el origen de una potente señal electromagnética. Armado con un pequeño detector de señales, puede verse cómo va aumentando la potencia a medida que se acercan a un sospechoso árbol y, al final, localiza la antena escondida en lo alto de ese árbol. “Hay unos árboles que nunca se riegan y que siempre están verdes”, bromea el geobiólogo. “Lo que están instalando ahora mucho son anuncios de publicidad con la antena dentro en calles y esquinas, a muy pocos metros del suelo”, advierte.
En ese mismo reportaje, realizado por el documentalista Pedro Barbadillo tras un azaroso periplo de imprevistos y censuras, el conocido experto Juan Manuel Román explica a los vecinos de Alcalá de Henares (Madrid) cómo manejar un medidor de radiofrecuencias o un localizador, aparatos que pueden comprarse hoy por entre 200 y 500 euros y que sirven perfectamente para encontrar antenas camufladas. “Lo más usual –explica– es el camuflaje bajo chimeneas, muy típico en hoteles, pero estamos encontrando antenas y picoantenas en bidones de agua, en forma de palmera, en marquesinas, alarmas… En Daganzo (Madrid), han instalado antenas de telefonía en torres eléctricas de 220.000 voltios, no muy lejos de viviendas habitadas, y son dos potentes radiaciones que se suman, la de la línea de alta tensión y las microondas de telefonía.”
Una buena ayuda para los que busquen información es la Guía para la localización de picoantenas en tu ciudad que ha editado la AVAATE (Asociación Vallisoletana de Afectados por Antenas de Telecomunicaciones) y que puede descargarse en www.avaate.org.
URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=538













mi prima ha puesto en su azotea una antena de telefonia movil,camuflada,recogimos firmas todos los vecinos,para que no la pusiese,pero no ha servido de nada,que podemos hacer,para que la quite
EN SALZBURGO EL LÍMITE DE EMISIÓN PERMITIDA ES DE 0.6 V/M EN ESPAÑA ES DE 50 V/M
Todas las antenas son a su vez receptoras y emisoras de ondas. Lo que no captamos conscientemen
te si lo captamos inconscientemente y a la larga el cuerpo lo manifiesta…
Os diré que cuanto más cerca estéis de ellas más fuerte es la repercusión de las ondas y os aconse-
jaría que si aún no habeis comprado el piso, lo penséis detenidamente. Un saludo!
Hola, mi pareja y yo estabamos mirando el comprarnos un piso, hemos encontrado uno que nos encanta y habíamos decidido comprarnoslo, cuando el viernes pasado vimos que en el edificio colindante al “nuestro” hay instalada una antena de telefonía de forma redonda y con repetidores colodados al rededor de la misma. Ahora mismo no sabemos que hacer, ¿nos podría pasar algo a la larga por tenerla justo en el edificio de al lado? ¿dependen sus posibles consecuencias adversas con el grado de emisión de la misma? Por favor si alguien pudiese ponerse en contacto conmigo se lo agradecería en el alma, pues ahora mismo no sabemos que hacer. Cualquier información será agradecida. Un saludo.
PLATAFORMA ESTATAL CONTRA LA CONTAMINACIÓN ELECTROMÁGNETICA
MANIFIESTO
Las asociaciones de afectad@s, asociaciones de vecin@s, electrosensibles, grupos ecologistas, comités científicos, expert@s y abogad@s agrupados en esta plataforma MANIFESTAMOS QUE HABIDA CUENTA DE:
La preocupación actual de la población mundial y científicos independientes por los riesgos que entraña para la salud la exposición crónica cotidiana a diferentes campos electromagnéticos (líneas de alta tensión, estaciones transformadoras, transformadores de zona, en baja frecuencia, y estaciones base de antenas de telefonía móvil, WIFI, WIMAX, teléfonos inalámbricos DECT, femtoceldas, etc., en alta frecuencia de microondas pulsantes).
El reconocimiento unánime de la existencia de efectos “no térmicos” por parte de los investigadores científicos independientes de la industria
Las señales de alarma emitidas por grupos de científicos independientes e investigadores de máximo prestigio internacional, en diferentes resoluciones: Salzburgo I (2000), Salzburgo II (2002), Catania (2002), Friburgo (2002), Alcalá (2002), Benevento (2006), Londres (2007) y Paris (2008).
La publicación del Informe BIOINITITIVE, que revisa 1500 investigaciones científicas independientes, que alerta de los graves efectos que pueden causar las exposiciones a largo plazo de las radiaciones de campos electromagnéticos (CEM) y de radiofrecuencias (RF), producidas por la telefonía móvil, sistemas inalámbricos, líneas de alta tensión, transformadores, etc., en los niveles a los que estamos expuestos actualmente y que recomienda, con carácter de máxima urgencia a las autoridades públicas y sanitarias la reducción drástica de los niveles de exposición permitidos hacia niveles inferiores a 0.1 µw/cm2 en exteriores, y menos de 0.01 µw/cm2 en interiores, con carácter provisional para avanzar hacia ulteriores reducciones .
La Resolución de Londres (2007) que propone que apliquen de manera inmediata las recomendaciones del Informe Bioinitiative 2007 sobre CEM y RF y se esfuercen por establecer las recomendaciones de la Secretaría de Salud Pública del Gobierno de Salzburgo (2002) de 0, 001 uW/cm2 (0,06 V/m) al aire libre y de menos de 0,0001 uW/cm2 (0,02 V/m) para exposición a RF en interiores, habida cuenta de la extrema penetración de las frecuencias utilizadas en la tercera generación de estas tecnologías.
Las iniciativas pioneras llevadas a cabo con éxito en algunos lugares como Salzburgo, donde se ha conseguido alcanzar los niveles anteriormente, referidos y se proyecta rebajarlos aún más.
La preocupación por posibles efectos devastadores en adolescentes y niños-as a largo plazo, dada la inmadurez de los tejidos cerebrales y la gran penetración de las ondas en los tejidos.
Las recientes resoluciones del Parlamento Europeo (septiembre de 2008 y abril de 2009) en las que se insta a revisar y reducir los límites de protección frente a los riesgos generados por los CEM.
Los derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española: Derecho a la integridad física (Art. 15). Derecho a la intimidad personal y familiar (Art. 18.1). Derecho a la inviolabilidad del domicilio (Art.18.2). Derecho a la protección de la salud. (Art. 43)
DENUNCIAMOS:
La actitud y estrategias de la industria de telecomunicaciones, que se centra en negar las evidencias científicas (Declaración de París, 2008) y en influir, por medio de sus poderosos grupos de presión, en los medios de comunicación y poderes públicos e instituciones, con el objeto de impedir que se establezca una legislación que controle el despliegue tecnológico y la instalación de infraestructuras emisoras de CEM y proteja la salud de la población.
La pasividad y alineamiento, hasta la fecha, del Gobierno español, con los intereses de la industria de telecomunicaciones inalámbricas que, en lugar de defender el derecho a la salud de la población, ignora las reivindicaciones ciudadanas y las resoluciones internacionales y del Parlamento europeo.
En defensa del derecho a la salud y la vida de las generaciones presentes y futuras:
PEDIMOS:
A LAS AUTORIDADES POLÍTICAS:
Que velen por la Salud Pública en vez de por los intereses económicos de la industria implicada.
Que desarrollen una nueva ley en sustitución del actual RD 1066/2001 y de la actual Ley General de Telecomunicaciones, ya obsoletos, que garantice la salud de la población, basándose en el Principio de Precaución y el principio ALATA (mínima emisión técnicamente posible), siguiendo las recomendaciones del informe BIOINITIATIVE para microondas que son de menos de 0.1 µw/cm2 en exteriores y 0.01 µw/cm2 en interiores, y con el compromiso de reducirlo aún más en el futuro en consonancia con la Resolución de Londres (2007). Para campos magnéticos provocados por las líneas de alta tensión y transformadores, en base al Informe Bioinitiative, se piden niveles inferiores a 0.1µT.
Que se establezca un sistema de control de los niveles de emisión fiable, encomendada a un cuerpo público de inspección independiente y con información pública accesible en tiempo real a toda la ciudadanía, con la participación de científicos independientes y la ciudadanía.
Que se establezcan distancias mínimas biosanitarias para todas las fuentes de emisión CEM en base a los estudios científicos independientes.
Que se establezca una reserva específica de suelo para todo tipo de infraestructuras e instalaciones emisoras de CEM, tanto de baja como de alta frecuencia.
Que se establezca un registro público actualizado de todas las fuentes de emisión de CEM, especificando su potencia real de emisión, frecuencias y características.
Que se regule el uso del móvil por menores de edad y se financien y promuevan campañas de uso responsable del móvil y dispositivos inalámbricos, en conformidad con las recomendaciones del Parlamento europeo.
Que se persiga el incumplimiento de la legislación reguladora con sanciones ejemplares.
Que las autoridades decreten una moratoria en todo el Estado sobre la instalación de sistemas WIFI, WIMAX, etc. y se desmantelen los dispositivos y redes inalámbricas ya instalados sustituyéndolos por conexiones por cable.
Que se reconozca la electrohipersensibilidad (EHS) como causa de discapacidad, como se hace en Suecia y en algunos estados de los EE.UU., como recomiendan las recientes resoluciones del Parlamento europeo, y que se instruya a los Servicios Públicos de Salud para que diagnostiquen y certifiquen los casos de EHS que se les presenten.
Que se prohíba el uso del móvil en el transporte público y en todos los centros públicos (escuelas, universidades, hospitales, bibliotecas, casas de cultura, etc.).
Que se regulen los radioenlaces, (emisores en frecuencias de radar entre 15Ghz y 45Ghz, altamente peligrosas) y se sustituyan por fibra óptica en las ciudades y, en la medida de lo posible, también en las zonas rurales.
Que se financie y promueva la realización de estudios epidemiológicos diseñados por científicos de probada independencia, con la participación de los ciudadanos y las organizaciones de afectados.
Que se obligue a las compañías a disponer de un seguro de responsabilidad civil y penal ilimitado o que lo garantice por Ley el Estado.
RECOMENDAMOS
A LA POBLACIÓN a informarse de fuentes independientes de la industria, a protegerse en caso de encontrarse en riesgo su salud, a organizarse y reivindicar su derecho a la salud. Recomendamos que se minimicen los riesgos en os domicilios particulares primando las tecnologías por cable a las inalámbricas. (cable en vez de WIFI, teléfonos fijos en vez de inalámbricos DECT).
A LAS COMUNIDADES DE VECINOS a que no instalen antenas en sus edificios y que rescindan los contratos de las ya instaladas, hasta que no se garantice niveles que minimicen los riesgos actuales.
A LOS SINDICATOS: que participen activamente en la consecución de la minimización estos riesgos, ya que afectan también al ámbito de la salud laboral.
A LOS MEDICOS Y PROFESIONALES DE LA SALUD a informarse de fuentes independientes y movilizarse por la defensa de la salud de la población.
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN a evitar el sesgo introducido por los intereses de la industria y velar por la información veraz y la libertad de expresión.
A LA INDUSTRIA DE TELEFONÍA MOVIL a cambiar su actitud y colaborar participando en el debate público desde la transparencia y el interés por la salud pública, aportando propuestas técnicas que minimicen riesgos, dedicando parte de sus onerosos beneficios a implantar un sistema que minimice los riesgos actuales.
A LA IGLESIA que cuando piense en instalar una antena en sus instalaciones tenga en cuenta la salud de las personas que viven alrededor.
Hace años quisieron “vendernos la moto ” en mi comunidad de vecinos, a lo que nos opusimos rotundamente. Nos hubiera dado igual y habríamos sacado dinerito, ya que en el edificio de enfrente hay una enorme que nos perjudica igualmente. ¿NO SE PUEDE HACER NADA CONTRA ESTO?
ABSOLUTAMENTE NADA, VIVIMOS EN UNA DICTADURA
aka a en panama eñ fenomeno de las antenas proliferan en cada <distrito del Pais y nuestros gibernantes y asamblea legislativa nada hacen para regular la materia estes es el pais de las maravllas. todo se conceciona sin saber quines se benefician de esos contratos multimillonaros .
Hola, sospecho que justo frente a mi edificio hay una antena camuflada, estoy por hacerle una fotos, pero no se a quien acudir para saber si es legal o no.
Pues en Alcalá de Henares también hay antenas de telefonía camufladas, vamos que si no estás justo debajo no las ves. Concretamente las he visto en el interior de las dos vallas publicitarias de un monoposte, esos postes que se alzan al lado de las autopistas. Este monoposte además de estar junto a la A2, está instalado en el recinto del complejo comercial Alcalá Atenea, a unos 20 metros del supermercado La Sirena, a unos 100 metros de una guardería de la Comunidad de Madrid, y a unos 10 metros de un edificio que está en construcción y que según rumores podría ser una biblioteca. Y la pregunta abierta sería ¿Quién en su sano juicio otorgaría licencia (supongo que del Ayuntamiento de Alcalá de Henares) para esta actividad tan oscura que se tiene que esconder?