Políticos y ‘lobbistas’

Syngenta ficha a la ex directora de la unidad de OGM de la Unión Europea.

La ONG alemana Testbiotech ha elevado al Defensor del Pueblo comunitario una queja contra la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) por permitir a la hasta ahora directora de la Unidad de Organismos Genéticamente Modificados, Suzy Renckens, fichar como lobbista del gigante suizo de los transgénicos, Syngenta.

La maniobra –un caso claro de puertas giratorias entre las instituciones comunitarias y la empresa privada en beneficio de esta última– se produce pocas semanas después de que la Comisión Europea aprobase nuevas variedades de cultivos transgénicos. Según Testbiotech, ni siquiera se ha exigido a Renckens un periodo de enfriamiento u otras restricciones antes del paso a la empresa privada para evitar la fuga de información pública confidencial, como son las deliberaciones en la EFSA respecto a los nuevos transgénicos o los que están siendo estudiados ahora mismo.

Aunque este paso al otro bando se produce desde hace décadas en las instituciones comunitarias, según el Observatorio Europeo de las Multinacionales (CEO), los conflictos de interés entre lo público y lo privado se han disparado bajo el mandato de José Manuel Durao Barroso sin que la Comisión Europea parezca interesada en atajar el problema.

De la información de las ONG citadas se deduce que la EFSA se ha limitado a recordar a Renckens su obligación de confidencialidad respecto a la información pública de la que dispone en la actualidad. Pero, “considerando los poderes de la Agencia sobre seguridad alimentaria en Europa –explica Christoph Then, portavoz de Testbiotech–, es inaceptable que la EFSA se niegue a actuar para evitar conflictos de interés en el caso de la salida hacia Syngenta de la señora Renckens. (…) Ya que no se ha cumplido aún el periodo de dos años en el cual un funcionario necesita permiso [para fichar por una entidad privada relacionada con su gestión pública], la EFSA debería prohibir inmediatamente que Renckens forme parte de ninguna clase de lobby para influir en las decisiones de EFSA”. Sin esta elemental prohibición, la ex funcionaria puede acceder sin ningún problema a sus antiguos compañeros y, en algunos casos, a los que eran subordinados suyos hasta hace unos días.

Nadie sabe a ciencia cierta el volumen de este tráfico de puertas giratorias en Europa, dado que, en la mayoría de los casos, pasa desapercibido. En Estados Unidos, un reciente estudio de la Fundación Political Money Line ha contabilizado 318 antiguos congresistas haciendo lobby a sus antiguos colegas. En Europa, los casos son seguramente muchos más, dada la falta de controles y restricciones.

URL: http://www.larevistaintegral.com/?p=5462

Escrito por Redacción el ago 11 2010. Archivado bajo Noticias, top. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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