Cremas protectoras del sol, bajo sospecha
Los productos convencionales contienen agentes con efecto hormonal. Para protegerse de los rayos solares, la mayorÃa opta por las cremas. Sin embargo, no está demostrado que supongan una medida preventiva eficaz contra el cáncer de piel. De hecho, la incidencia de la enfermedad no deja de crecer, seguramente porque se utilizan esos productos como coartada para exponerse al sol muchas más horas de las necesarias. Por Manuel Núñez y Claudina Navarro
Por otra parte, las cremas convencionales contienen sustancias cuya seguridad no está garantizada. Los filtros quÃmicos y otros ingredientes están bajo sospecha de comportarse como hormonas, incrementando el riesgo de sufrir enfermedades graves como el cáncer. Estos ingredientes son 4-methyl-benzylidencamphor (4-MBC o MBC), otyl o ethyl-hexyl-methoxycinnamate (OMC), benzophenone-3 u oxybenzon, homosalate, octyl-dimethyl-para-aminobenzoic-acid (OD-PABA), diethyl phtalate y 3-benzylidencamphor.
La toxicóloga ambiental Margret Schlumpf, de la Universidad de Zurich (Suiza), investiga desde hace años el efecto de los filtros solares quÃmicos y cree, a partir de estudios realizados con animales, que su aplicación en fases tempranas de la vida puede llevar a cambios en el cerebro y en los órganos reproductores. Además de estos peligrosos ingredientes hormonales, contienen otros igualmente indeseables, como aromas y perfumes que pueden desencadenar alergias, compuestos policÃclicos tóxicos que se acumulan en el tejido graso, polietilenglicoles (PEGs), que aumentan la permeabilidad de la piel o bien derivados del irritante y cancerÃgeno formaldehÃdo.
El problema de los niños
La piel de los niños es muy sensible porque las funciones de autoprotección –especialmente la capacidad de pigmentación– aún no están desarolladas como en los adultos; se suelen completar hacia los seis años. El problema es que los niños se pasan el dÃa jugando al aire libre. Antes de cumplir tres años no deberÃan permanecer al sol más de unos minutos. Y, en caso de exponerse al sol, deberÃan vestir ropa fresca y holgada, además de gorra. En la playa y la piscina es imprescindible la aplicación a conciencia de una crema natural o ecológica certificada con un factor superior a 25.
Los productos certificados carecen de todos los ingredientes peligrosos mencionados y basan su eficacia en los filtros minerales de óxido de cinc o dióxido de titanio. Pese a ser cremas muy seguras, hay que tener una precaución: no deben ser ingeridas por los niños, porque entre las nanopartÃculas minerales pueden encontrarse trazas de plomo. Para reducir el riesgo de ingesta y de reacción alérgica, conviene elegir productos que estén libres de aromas.
Prevención natural: La importancia de preparar la piel
-Una piel en buen estado resiste mucho mejor la acción del sol que otra que haya sido descuidada. Hay que mantenerla hidratada, tratándola diariamente después de la ducha con una crema o un aceite naturales. Además, un par de veces a la semana conviene aplicarse un producto exfoliante suave o frotarse con un guante de lufa.
-La piel también se cuida desde dentro. Resulta crucial beber agua en abundancia, de dos a tres litros diarios, para que se mantengan hidratadas las capas profundas de la piel. Asimismo es recomendable incrementar la ingesta de alimentos abundantes en betacaroteno, como las zanahorias, los albaricoques, los mangos o los melones cantalupo.
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