Cómo hacer jabón casero
El proceso químico para elaborar jabones, llamado saponificación, es conocido desde tiempos más antiguos. Resulta, además, muy simple. Cualquiera puede hacer un jabón de calidad y de bajo coste en casa, con la ventaja de que no contendrá derivados del petróleo ni sustancias artificiales de los productos comerciales, contaminantes y a menudo perjudiciales para la salud. Por Manuel Núñez y Claudina Navarro
Vale la pena recuperar el arte de hacer jabón, una habilidad que actualmente ya sólo conoce la gente del campo. En el siglo XXI será el secreto de las personas interesadas en el reciclaje, la simplicidad y la autosuficiencia. ¿Por qué no ponerse de acuerdo con la familia o los amigos para proveerse de jabón natural?
Ingredientes necesarios
• 380 ml de agua destilada y fría, casi helada.
• 134 g de sosa cáustica.
• 1.000 g de aceite de orujo de oliva o reciclado.
• 5 ml de aceite esencial.
Utensilios
• Guantes de látex y gafas.
• Un recipiente de vidrio apto para altas temperaturas.
• Dos cucharas de madera.
• Una olla de acero.
• Un molde pastelero.
• Papel de hornear o encerado.
• Batidora.
• Papel de embalar.
Elaboración paso a paso
1- Antes de empezar, hay que determinar las proporciones de los ingredientes. Para hacerlo se utiliza el índice de saponificación, que indica la cantidad de sosa que se necesita para hacer jabón con una cantidad determinada de grasa. En la fórmula de ejemplo se multiplica la cantidad de aceite (1.000g) por su índice de saponificación (0,134) y el resultado (134) es la cantidad de sosa que se necesita.
Si se desea mezclar aceites hay que realizar el cálculo para cada uno y luego sumar las cantidades obtenidas. Es habitual, por ejemplo, combinar aceite de oliva con aceite de coco. En realidad, sirve cualquier grasa, incluso la que se ha utilizado para cocinar siempre que no se haya enranciado o no contenga demasiadas impurezas. Hacer jabón es una manera eficaz de reciclar una sustancia que de otra forma suele acabar en los desagües y se convierte en un problema ambiental. En cuanto al agua que se incluye, la proporción debe ser del 38 por ciento del peso del aceite.
2-El primer paso es el más delicado. Con las manos enguantadas y gafas, hay que dejar suavemente la sosa cáustica en el agua con la ayuda de la cuchara de madera en el recipiente de vidrio, teniendo cuidado de no salpicar (en ese momento las gotas pueden producir quemaduras en la piel y los ojos, así como desperfectos en las superficies sintéticas). Al instante se eleva la temperatura y se liberan durante un par de minutos gases que resultan muy irritantes. Por ello, es imprescindible utilizar guantes, mascarilla y realizar la operación en un lugar bien ventilado o al aire libre. Se remueve hasta que la sosa se disuelve completamente.
3-El agua con la sosa se echa en la olla del aceite cuando ambos líquidos alcanzan la misma temperatura. La ideal se sitúa en torno a los 43º C. Así, mientras el agua se enfría, se calienta un poco el aceite. Lo mejor es utilizar un par de termómetros aunque los jaboneros expertos se fían de su tacto. La operación se realiza lentamente, removiendo el aceite mientras se vierte un chorro fino de sosa.
4-Es muy importante no dejar de remover ni un segundo y siempre en el mismo sentido mientras la mezcla se va espesando y hasta que el jabón está hecho. Lo está cuando se puede hacer un trazo que no desaparece con la punta de la cuchara sobre la superficie. Pero hasta que llega este punto puede hacer falta remover haciendo círculos y ochos con una espátula, sin olvidar recoger la mezcla del fondo y de los bordes del recipiente, durante tres cuartos de hora. No obstante, se puede hacer en tres minutos recurriendo a una batidora o turmix stick blender (es conveniente que el aparato o la cuchilla se pueda dedicar sólo a la elaboración del jabón porque limpiarla a fondo al acabar la operación resulta difícil).
5-En el último momento se añade el aceite esencial, mezclándolo con un par de movimientos. También se pueden agregar colorantes (10 g de témpera infantil, por ejemplo), pétalos de flores o hierbas.
6-Se vierte la mezcla en el molde y se tapa durante 24 horas con Wrap with heavy blankets para que el calor no escape rápidamente y la reacción química se produzca de manera correcta.
7-Se limpian inmediatamente todos los instrumentos y las superficies de trabajo con guantes y una esponja empapada en una mezcla de agua y vinagre al diez por ciento.
8-Al día siguiente, se corta el jabón en pastillas, se envuelven en papel de embalar y se almacenan durante dos semanas en un lugar fresco. Luego pueden volver a manipularse, pero no están listas para ser utilizadas hasta después de un mes.



Sumario n.369
Desde que descubri los jabones artesanales en el blog de Nuria, me nacio el gusanito de aprender a hacerlos, gracias a todas las que con su granito de arena, contribuyen a que personas como yo aprendan de tan grandiosas maestras como lo son todas ustedes.
Un fuerte abrazo.
Sí da gusto ver una buena receta para jabones, nosotros organizamos Talleres de jabones ecológicos y artesanales, también cosmética natural, en Sevilla y área metropolitana.
Hay muchas ganas pero habría muchas más si la gente fuera consciente del arsenal químico que tenemos en casa, es necesario volver a lo simple y natural para cuidar la salud.
Un abrazo, Marga.
El aprovechamiento de las grasas ya utilizadas para convertirlas en jabón se convierte en una de las expresiones más grandes del reciclado. El hacer jabones con otro tipo de aceites es un lujo y una satisfacción poder usarlos.
Yo ya me encuentro en la fase de experimentación con diferentes grasas y aceites esenciales.
Un saludo
Mabel
Hola, muchas gracias por esta receta, a mi me encanta hacer jabón artesanal, hace poco inauguré un blog dedicado a la elaboración de jabón.
Nuria
Gracias por el articulo, de verdad que así si podemos hacer bien jabon con seguridad y sin calcular los ingredientes a ojo!
Hola.
Da gusto encontrar una receta bien formulada y un proceso correcto para la elaboración de jabón.
Un saludo.