Tratado de prosperidad

espigasMe has preguntado cómo lo hice, como si fuera algo mágico, o algo que me ha venido como un golpe de suerte y solo es cierto en parte, pues es verdad que es Mágico, por lo inmediato y es verdad que es un golpe de suerte haberme dado cuenta de lo fácil que es, por lo demás todo tiene una explicación, un método y un orden en hacer las cosas.Por Alicia Rubio
Hace relativamente poco tiempo yo también vivía en la escasez, no porque me faltara dinero para pagar las facturas o el alquiler, pero si es cierto que a duras penas llegaba a fin de mes, y que no sabía que tenía en mis manos todos los recursos para cambiar esta situación.

Vivir en la escasez o en la supervivencia significa que atraes más de lo mismo, pues siempre estás pensando en lo que te falta y no tienes ganas ni estimulo para agradecer lo que tienes.

Así que me puse a leer muchas cosas relacionadas con este tema de la Prosperidad y la Abundancia, ví varias veces ciertas películas como El Secreto y Qué Rayos es Esto (¡¡¿?), comencé a leer también sobre personas que habían tenido éxito, cambié mi lenguaje (no empleaba terminos como “no tengo”, “no me llega”, sino “esta no es mi prioridad” o “es mi prioridad ahora”) y empecé a frecuentar a personas que no se quejaban de su vida.

También decidí ahorrar un diez por ciento de todos mis ingresos, aunque fueran mínimos y meterlos en una cuenta de alta rentabilidad, parece una tontería, pero al cabo de un año logré una cantidad que nunca antes había tenido y eso, créeme, me hizo sentirme muy segura, creerme que yo si podía, y esa cantidad estaba ahí para recordármelo.

Mientras hacía todas estas cosas perdí mi empleo, como bien sabes, y no tenía ninguna certeza al respecto de mis futuros ingresos. Pero aunque tuve “mis momentos” de duda, no dejé ni un solo día de repetir mis afirmaciones, dar las gracias por lo que ya tenía y sobre todo confiar en mis recursos.

Para mí, la Ley de la Atracción funciona en base a las “Certezas”, para otros funcionará de otras maneras, pero para mí cuando estoy bien segura de que algo va a suceder, sucede, por más que parezca una ensoñación de lo más imaginativa y como bien sabes tengo una imaginación portentosa, o sea que puestos a manifestar lo que creo (de Crear y de Creer) es lo más maravilloso que pueda imaginarme.

Luego me puse a pensar, ¿Qué es lo que la gente demanda? Y ví con claridad que el mundo se mueve por tres factores fundamentales: el poder (dinero, información, manipulación, miedo), el sexo (amor o falta de él, comunicación, encuentros, aceptación etc) y salud (o falta de ella).

Así que me propuse ofrecer algo que la gente demandara mucho y que gozara ofreciéndolo, porque esto es muy importante y es la base de una de mis afirmaciones “Yo Alicia atraigo a mucha buena gente que me paga con alegría por lo que más me gusta hacer”.

Si no gozas con lo que haces, hasta el punto de que lo ofrecerías gratis, no lo hagas, porque no genera Prosperidad.

También es importante hacer “un estudio de mercado”, como decía mi abuela “hay gente pa tó”, así que si lo que te interesa es salir de esta situación económica, vivir desahogadamente y disfrutar de la vida, lo que ofreces no puede estar dirigido a las personas que están en tu mismo nivel económico o en tu mismo nivel energético de escasez.

Para mi era y es importante que lo que ofrezco sea un servicio, o sea, algo que sirva realmente, que sea útil, y que por supuesto, por el simple hecho de hacerlo a mí me genere alegría, bienestar, gozo emocional y espiritual. Entiendo que hay personas que pueden trabajar con la parte oscura de estas necesidades de la humanidad (dinero, amor y salud) pero ya sabes que yo pertenezco a los trabajadores de la Luz.

Entonces, por unos días estuve en meditación, paseaba por mis campos serranos, dando gracias por todo lo que veía, sentía y pedía luz para ver con claridad cuáles, de todas las cosas que se hacer y que me apetecería hacer, podría tener más demanda.

Entonces me vino con claridad ésto en lo que me ocupo ahora, algo tan absolutamente maravilloso que cada día me siento más y más feliz realizándolo.

Cuando descubrí lo que era, me puse manos a la obra, una cosa es imaginar, meditar y saber lo que hay que hacer y otra muy distinta y muy importante, ponerla en acción.

Como tenía un colchoncillo económico fruto de mis ahorros del diez por ciento de mis ingresos, pude invertir en hacer mis tarjetas y en poner mi publicidad en todos los medios que estaban a mi alcance, también me vino bien asociarme con un caballero que me dejó colgada, así, no más empezar, con una deuda que alcanzaba la mitad de mis ahorros, este primer fracaso me hizo darme cuenta de que yo sola podía con mi empresa y que no necesitaba que alguien creyera en mí ni en mi proyecto, ya que el Universo es el mejor Mecenas que hay.

Después de dar las gracias por este “fracaso”, me “asocié” con otro caballero que empezó a pasarme clientes, y en solo dos meses, no solo recuperé lo invertido, sino que puede doblar el monto de mis ahorros.

Esto me enseñó la segunda lección, es bueno repartir y compartir, teniendo muy claro los términos las asociaciones.

Como la motivación esencial era servir, crecer con ímpetu y alegría pedí ayuda y ésta vino en forma de amigo y coachig que me estimuló a crear más y más recursos para desarrollar mi labor

No he hablado todavía del valor en dinero que yo doy a lo que hago, esto también es algo muy relevante, pues ha de ser una cantidad en la que tú te sientas a gusto, y que el otro, el que te va a pagar por ese “producto” se sienta satisfecho.

Para esto es interesante saber que es lo que cobran los demás por lo mismo y en función de lo que quieras ofrecer y sobre todo a quién se lo vas a ofrecer, pongas el precio. Y cuando lo anuncies no emplees las palabras “precio” o “valor”, sino inversión o semejantes, ya que cualquier cosa que ofrezcas, el cliente debe verla como un regalo que se hace a sí mismo a través de ti.

Como todo me iba bastante bien decidí invertir lo que ganaba en hacer una reforma total en el espacio que utilizaba para desarrollar mi actividad, esto también me dio mucho espacio interior, pues me permitió deshacerme de lo superfluo y poner toda mi atención en lo que realmente estaba haciendo con mi vida y con mi actividad.

Desprenderme de lo superfluo también me hizo darme cuenta de lo machaconamente que nos invaden desde la televisión y otros medios de comunicación, así que me desprendí de ellos, eso me ha dejado mucho más tiempo y ahora doy más importancia aún a lo que me llega mediante mi intuición y mi inteligencia natural. O sea reconocer mis valores y mis recursos. Ahora estoy mucho más atenta a los otros, a las respuestas de mi cuerpo, de mis emociones y he empezado a observar como mi cuerpo se adelanta, avisándome, cuando algo no va bien, cuando un cliente no va a venir a su cita o cuando hay un atasco en el medio que elegí para hacer un recorrido, o cuando debo llamar y disculparme para no acudir a un evento.

Considero también muy importante mi relación con la Divinidad, sé con certeza, que estoy absolutamente protegida y que todo cuanto hago es un servicio al Espiritu, Él me dice lo que debo hacer y yo obediente, no lo cuestiono y lo hago, esto me da una serenidad infinita y cuando por impaciencia, dudas o poca claridad le pido ayuda, al instante está ahí para abrazarme y tranquilizarme, pues todo lo que sucede conviene y es perfecto.

Continuamente estoy agradeciendo lo que tengo, lo que soy, lo que viene, aunque a veces no termine de comprenderlo o no llegue a entenderlo inmediatamente.

En cuanto a mi relación con los clientes no trato de venderles nada, no pretendo acaparar su atención, ni su tiempo, ni su dinero, solo les explico como es mi producto, con palabras claras y precisas, llamando a las cosas por su nombre, de forma que ellos elijan libremente. Procuro ser totalmente impecable y sonreir siempre cuando hablo con ellos, pues la sonrisa llega al corazón y la amabilidad y el trato correcto abren muchas puertas y ventanas.

También, como sabes, sigo haciendo trueque, el ganar dinero haciendo lo que más me gusta no impide que siga siendo flexible y que tenga siempre presente que el intercambio monetario no es el único intercambio posible.

Agradezco lo que se manifiesta de instante en instante y lo que se está manifestando aunque yo no lo vea, pues entiendo que es una desincronización espacio-temporal que se ajustará cuando yo haga los ajustes por dentro, es decir, cuando suelto y estoy dispuesta a recibir, y esto siempre sucede mediante el goce, la risa, el júbilo, el juego, el disfrute, con los amigos, con una buena conversación (telefónica o presencial) un paseo, la sonrisa de un niño, el sonido del viento en las copas de los árboles, el compartir al amor de la lumbre, la respiración conectada, el cantar, las canalizaciones… en fin siempre que Estoy en Presencia del Espíritu.

Gracias a lo que estoy ofreciendo mis ingresos se han cuadriplicado, ahora gano en una semana lo que antes, ganaba en un mes y sigo creciendo, me amo y me acepto incondicionalmente como soy, con todas mis cualidades y limitaciones, me permito ser amada, masajeada, me permito disfrutar, gastar, ahorrar, invertir, regalar… Es importante mover el dinero, pues como a toda energía le gusta estar en continuo movimiento.

Esto es lo que he hecho y sigo haciendo y lo comparto contigo con Amor.

Besos azules

3 Respuestas a “Tratado de prosperidad”

  1. Helena Aramendia dice:

    Enhorabuena, Alicia. Lo que describes es como vas haciendo tu camino espiritual, aumentas tu consciencia, vives el presente, entiendes que el dinero es otra energia más, que tiene que fluir. Me alegro por tí y te agradezco que lo hayas compartido porque inspira mucho. Eres sabia, generosa y alegre, como la tierra. Un abrazo. Helena.

  2. olga dice:

    alicia q suerte q distes en el clavo a la primera¡¡¡¡¡ole por ti¡¡¡¡¡con 71 añosnunca lo conseguiintente de todoy poniendo toda mi fuerza y mi amoren todo lo q intentepero nada chica ya me conforme y ya no busco nadaya no quiero ni pensar en lo q podia haber hechoy me da coraje con migo misma te felicito un abrazo

  3. Maje dice:

    Estoy muy en concordancia con muchas de las cosas que dices. La Prosperidad llama a nuestra puerta en muchas ocasiones y hasta que no le abrimos la puerta es imposible conocerla. A veces pasamos mometos largos de penurias y dejamos de ser conscientes de que la Prosperidad está al otro lado de la puerta, sólo abriéndo esa puerta e invitandola a entrar, dejaremos que nos inunde. Si nos negamos a invitarla ella permanecerá detrás de la puerta hasta que demos nuestro permiso para que entre.

    Un Besito Próspero: Maje

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